ÍNDICE BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DEL VATICANO

  1. Pactando con el diablo. Mussolini y Pio XI

  2. El mercader en el templo. Bernardino Nogara, el constructor de las finanzas vaticanas

  3. El Papa de Hitler. Pio XII y el Tercer Reich y El Banco de Dios. El Instituto para las Obras de Religion

  4. El otro holocausto. El Vaticano y el genocidio en Croacia y Ratas a la carrera. El Vaticano al final de la segunda guerra mundial

  5. Haciendo balance. El Vaticano y la posguerra y El Papa que no fue. Gregorio XVII y Juan XXIII

  6. El banquero de la mafia, Michele Sindona y Pablo VI y Propaganda Due. La Masoneria fascista

  7. La sombra de San Pedro. El nuevo poder de Michele Sindona, Altas finanzas, altos delitos. La increible historia de los bonos falsos

  8. El crack Sindona. El hundimiento de las finanzas vaticanas

  9. 33 dias. La prematura muerte de Juan Pablo I

  10. Un comienzo accidentado. El escandalo del Banco Ambrosiano

  11. El juicio final. Los destinos de Paul Marcinkus, Michele Sindona y Licio Gelli , El golpe. Los nuevos escandalos financieros del Vaticano , La mala educacion. Los escandalos sexuales del clero

 

37 Doctrinas Catolicas Romanas
 
La Salvacion por Medio de la Iglesia
 
La Salvacion por Medio de Buenas Obras
 
La Iglesia Perdona los Pecados
 
La Unica Iglesia Verdadera
 
El Bautismo Salva
 
El Papa: Vicario de Cristo
 
El Papa: Infalible
 
Los Sacramentos Salvan
 
El Pecado de Presuncion
 
El Bautismo de Niños
 
Grados de Pecado
 
La Doctrina de la Transubstanciacion
 
La Eucaristia: Nos Guarda del Pecado
 
La Eucaristia: Ayuda a los Muertos
 
Maria: Salvadora
  Maria: Fue Salva Desde su Nacimiento
 
Maria: Virgen Perpetua
 
Maria: Fuente de Santidad
 
Maria: Intercesora
 
Maria: Receptora de las Oraciones
 
Maria: Reina del Universo
 
La Misa
  El Purgatorio
 
La Oracion a los Santos
 
La Oracion por los Muertos
 
Las Imagenes
 
La Confirmacion
 
La Confesion de Pecados al Sacerdote
 
Las Indulgencias
 
La Interpretacion de la Palabra de Dios
 
La Oracion Catolica
 
La Penitencia
 
Son Cristianos los Catolicos?
 
Es Posible que 850 Millones de Catolicos Esten Equivocados?
 
La Reconciliacion
 
El Celibato
 
La Uncion de los Enfermos
      Apendice 1 Confusion
      Apendice 2 Una Invitacion
      Apendice 3 La Suplica de Dios
      Apendice 4 Libertad o Esclavitud?

 

 

 

 


EL CRACK SINDONA. EL HUNDIMIENTO DE LAS FINANZAS VATICANAS

La ultima etapa del pontificado de Pablo VI estuvo marcada por la traicion del hombre en cuyas manos habia depositado las llaves de las arcas de la Santa Sede. La ambicion de Sindona no tenia limite, ni tampoco su orgullo, y fue este ultimo el que le hizo creerse por encima de las leyes, le llevo a la imprudencia y provoco una caida en la que por poco arrastra a sus socios vaticanos.

Siendo como era el menos implicado en el asunto, el mas perjudicado por el escandalo de los bonos resulto ser Michele Sindona. Su nombre comenzo a circular con demasiada frecuencia asociado con asuntos turbios, algo que no convenia a la particular naturaleza de sus negocios. Ademas, comenzaba a tener problemas con sus propios bancos. El dinero, fuera del entorno de las instituciones financieras nacionales, ni se crea ni se destruye, simplemente cambia de mano. Asi pues, si durante bastante tiempo Michele Sindona se dedico a especular con sus propios bancos, la consecuencia no podia ser otra que la aparicion de importantes agujeros economicos.

 

Cuando el desfalco es pequeño basta con unas pocas artimañas y una contabilidad creativa para disimularlo. Pero si el expolio continua, el deficit se hara cada vez mayor y mas dificil sera de ocultar. El 1973 Sindona tenia gravisimos problemas economicos en sus dos principales bancos, Banca Unione y la Banca Privata Finanziaria. ¿Que hacer? Intento una audaz huida hacia adelante al fusionar ambos en uno nuevo: la Banca Privata. Sin embargo, el sentido comun estaba en su contra. Si juntamos dos agujeros grandes, lo que obtenemos es uno enorme. En julio de 1974 el nuevo banco tenia un impresionante deficit de 200.000 millones de liras.1

Un mes despues, en agosto de 1974, practicamente todo el mundo comenzo a tener claro que el imperio de Sindona se tambaleaba y se plantearon las primeras medidas desesperadas. En Italia, el Banco de Roma, habiendo recibido como garantia una gran parte de las propiedades de Sindona, coloco entre 128 y 200 millones de dolares en la Banca Privata intentando tapar la crisis. En Estados Unidos, temiendo que el desmoronamiento de las inversiones del banquero italiano en ese pais, y muy concretamente una eventual quiebra del Franklin National Bank, pudiera desencadenar un efecto domino de resultados imprevisibles, el gobierno concedio al banco de Sindona un acceso ilimitado a los recursos federales.

 

De hecho, los otros bancos del pais empezaron a mostrar reticencias a la hora de operar con el Franklin National Bank, donde tambien habia aparecido un enorme deficit fruto de las retiradas de fondos irregulares que periodicamente realizaba Sindona, que en apenas dos años se las ingenio para aligerar las arcas de la institucion. El Franklin National Bank, el decimoctavo entre los principales bancos de la nacion, con unos activos de mas de tres mil millones de dolares,2 se vio subitamente reforzado con mas de dos mil millones de dolares procedentes de la Reserva Federal estadounidense.

1. Yailop, David, op. cit.

2. Hammer, Richard, op. cit.


Sin embargo, todos estos esfuerzos resultaron inutiles, el dinero no fue suficiente para salvar al agonizante banco, y en septiembre de ese mismo año, apenas tres meses despues de su creacion, la Banca Privata estaba al borde de la quiebra. Las perdidas estimadas alcanzaban los trescientos millones de dolares, incluidos los 27 millones de dolares que constituian la participacion del Vaticano en el Banco, segun la Santa Sede. El propio Banco de Roma a punto estuvo de desaparecer como consecuencia del hundimiento del banco de Sindona.
 


LA CAZA DEL TIBURON
El 3 de octubre los acontecimientos se precipitaron. Licio Gelli fue informado por miembros de Propaganda Due infiltrados en la policia y la magistratura de que Sindona seria detenido al dia siguiente. Gelli, haciendo bueno el juramento de fidelidad de los miembros de la logia, aviso a Sindona de la situacion:

Huye a algun sitio donde no puedan extraditarte. Si no lo haces, nuestros enemigos te torturaran. Puede que incluso te maten [...]. Todo esto es muy peligroso, Michele. Las cosas han cambiado. Quiza, si escapas, dentro de un tiempo pueda utilizar mi poder para ayudarte. Si no, si eres capturado, ya sabes lo que tienes que hacer.3

3. DiFonzo, Luigi, op. cit.

Si, Sindona sabia lo que tenia que hacer. Tras preparar apresuradamente la maleta se metio en el bolsillo de la chaqueta cuatro frascos de digitalina, un medicamento recomendado para ciertas afecciones cardiacas que tomado en la dosis adecuada resulta ser un veneno de altisima eficacia: provoca arritmia, fibrilacion ventricular y, finalmente, la muerte. Lo que llevaba Sindona encima equivalia a cien veces la dosis que prescribiria un medico. Llegado el momento, Sindona no dudaria en usar el veneno. Su imperio financiero habia desaparecido, su credibilidad y prestigio estaban arruinados, todo lo cual habia contribuido a que la estabilidad emocional de Sindona no atravesara por sus mejores momentos.

Tal como avisaron los informantes de Gelli, al dia siguiente se emitieron dos ordenes de detencion contra Sindona, una por malversacion de fondos y otra por quiebra fraudulenta. Sin embargo, ya era demasiado tarde, Sindona habia huido del pais:

«No pienso darles la satisfaccion de verme encerrado en la carcel», le dijo a uno de sus colaboradores. Como hombre precavido que era, cambio previamente su nacionalidad, convirtiendose en ciudadano suizo. Ginebra fue, a partir de ese momento, su nuevo cuartel general.

El 8 de octubre los peores temores de las autoridades economicas estadounidenses se hicieron realidad: el Frankiin National Bank se desmorono. Las perdidas de la Camara Federal de Garantia de Depositos se elevaban a mas de dos mil millones de dolares.4 Michele Sindona podia anotarse un nuevo registro, el de la mayor quiebra bancaria de la historia estadounidense.5

 

Cuando las autoridades pudieron acceder a los libros del banco descubrieron que lo mas granado del crimen organizado de Estados Unidos mantenia sus cuentas alli. Es mas, certificaron que el dia antes de la quiebra Sindona se habia llevado 45 millones de dolares. (El Vaticano perdio 55 millones tras el derrumbamiento del Franklin National Bank.)

4. Lernoux, Penny, In Banks We Trust, Doubleday, Nueva York, 1984.

5. Tavakoli, Janet M., Collateralized Debi Obligations oStructured Finance: New Developments in Cash 0' Synthetic Securitization, John Wiley & Sons, Hoboken (Nueva Jersey), 2003.


La economia estadounidense entro en una crisis bancaria —inedita desde los tiempos de la gran depresion— que obligo a modificar la legislacion y los mecanismos de control financieros del pais.6 Una docena de empleados del banco fueron a la carcel acusados de diversos cargos, entre ellos el de modificar la contabilidad y los archivos.

Desde esa fecha hasta enero de 1975, el mundo financiero europeo se vio sacudido por las sucesivas quiebras de los bancos de Sindona. Uno a uno fueron cayendo el Bankhaus Wolff AG, de Hamburgo, el Bankhaus I.K. Herstatt, de Colonia, el Amincor Bank, de Zurich y el Finabank, de Ginebra.7 Contando tan solo este ultimo, expertos independientes suizos estimaron que el Vaticano habia sufrido un quebranto economico de 240 millones de dolares. La prensa italiana no tardo en bautizar este desastre como Il crack Sindona.

A pesar del control que P2 ejercia sobre grandes sectores de la politica italiana, las autoridades estaban sumamente inquietas. Parecia poco probable que Sindona regresara a Italia por propia voluntad para responder por lo sucedido, asi que se inicio una larga batalla para conseguir su extradicion. Esta vez Sindona no iba a contar con la ayuda del Vaticano, que se sentia cada vez mas defraudado con su antiguo banquero y hombre de confianza.

 

Pablo VI estaba consternado con las noticias que le transmitia el cardenal Villot, que le mantenia al corriente de cuanto sucedia. Con cada nueva quiebra, el Vaticano perdia una fortuna. (Se estima que las perdidas reales de la Santa Sede podrian rondar los mil millones de dolares.)8 Sindona les habia fallado, o peor aun, les habia traicionado.

6. Spero, Joan Edelman, The Failure of the Frankiin National Bank: Challenge to the International Banking System, Beard Books, Nueva York, 1999.

7. Sterling, Claire, op. cit.

8. Martin, Malachi, op. cit.



MALA MEMORIA
Quien mas sintio aquella delacion fue Pablo VI, que en su momento deposito su confianza en el banquero. Los que habian aconsejado al pontifice que tomara esa decision, como su secretario personal, monseñor Pasquale Macchi, el cardenal Sergio Guerri, Benedetto Argentieri, el propio cardenal Villot o Umberto Ortolani, miraban ahora a otro lado. (Una vez fallecido el pontifice, divulgarian la historia de que este se habia basado tan solo en su amistad personal a la hora de poner a Sindona al frente de las finanzas vaticanas.)

 

El financiero se convirtio en el virtual dueño de los negocios de la Santa Sede y ni el papa ni sus asesores se preocuparon de tomar las mas elementales precauciones. Eso sin contar con que dentro de los muros del Vaticano a Sindona no le faltaron complices deseosos de participar en sus actividades delictivas, como quedo demostrado con el caso de los bonos falsos.

No obstante, quien se llevo la peor parte fue el arzobispo Paul Marcinkus. Si el interrogatorio del FBI ya le parecio una indigni dad en su dia, ahora tenia que enfrentarse a diario con las autori dades italianas, deseosas de conocerlo todo sobre sus relaciones personales y economicas con Sindona. Recordemos que a los agentes del FBI les habia dicho que el y Sindona eran «buenos amigos». Pues bien, dos años despues, el 20 de febrero de 1975, Marcinkus concedia una entrevista a la revista italiana Uespresso en la que afirmaba:

La verdad es que ni siquiera conozco a Sindona. ¿Como podria entonces haber perdido dinero por su causa? El Vaticano no ha per dido un solo centavo, todo lo demas es fantasia.9

9. Yailop, David, op. cit.

Una vez mas quedaban de manifiesto los problemas de memoria de Marcinkus, de los que los agentes del FBI habian sido testigos unos años atras, sobre todo si tenemos en cuenta que las relaciones de amistad entre el y Sindona estan documentadas por numerosas fuentes.10

 

10. Baigent, Michael, Leigh, Richard y Lincoln, Henry, op. cit.

Mucho mas dificil debio de ser para Marcinkus explicar la de tencion y retirada del pasaporte, en relacion con las actividades de Sindona, de uno de sus mas intimos colaboradores, Luigi Mennini, secretario inspector del Banco Vaticano.
 


UN PAPA EN CRISIS
Mientras esto sucedia, en el Vaticano todo eran reproches mas o menos velados hacia el papa. La mayoria de los habitantes de la Santa Sede se guardaban para si sus opiniones, o bien se las reservaban para sus intimos. No obstante, en ambos extremos del espectro ideologico comenzaron a surgir voces acusadoras. A la izquierda, los jesuitas se quejaban de las ingerencias del pontifice en la politica italiana y de que este habia dejado «el futuro de la Iglesia en manos de Satan».

 

A la derecha, el ala mas integrista de la Iglesia, abanderada por el arzobispo frances Marcel Lefebvre, no dudaba en reclamar la abdicacion del papa. En una publicacion semanal afin a esta ideologia, El Tradicionalista, se califico, en septiembre de 1973, a Pablo VI de «traidor a la Iglesia».

El papa no habia sido un traidor, pero si habia cometido el error de pensar que el vicario de Cristo no podia ser traicionado. Ser consciente de aquella equivocacion, ademas de la mella que en su animo hacian las criticas, cada vez mas virulentas, le llevaron a considerar muy seriamente la idea de abdicar. Dudaba de su capacidad de liderazgo de la Iglesia." Ahora bien, en caso de renunciar, queria ser el quien nombrase a su sucesor. Llevado por este proposito, realizo un movimiento que trajo nuevas criticas sobre su persona. Abolio un antiguo decreto que desde hacia cuatro siglos prohibia acceder al trono de San Pedro mediante promesas, dinero o favores. Esto volvia a abrir la puerta de los conclaves a toda clase de componendas y conspiraciones.

A esta extraña decision siguio un comportamiento igualmente raro del pontifice. Cada dia dormia menos y su humor se volvio taciturno. Pasaba largas horas, en especial de noche, recorriendo en solitario los pasillos del palacio de Letran, inmerso en sombrios pensamientos: «A traves de alguna grieta, el humo de Satan ha entrado en la Iglesia, esta alrededor del altar», dijo en una ocasion a uno de sus colaboradores.12

 

11. France, David, Our Fathers: The Secret Life ofthe Catholic Church in an Age of Scandal, Broadway Books, Nueva York, 2004.

12. Martin, Malachi, The Decline and Fall of the Roman Church, G. P. Putnam's Sons, Nueva York, 1981.


Pese a las lamentaciones del papa y de las crisis doctrinales, la realidad es que las finanzas del Vaticano atravesaban dificultades que habia que solucionar con rapidez. La Santa Sede necesitaba un nuevo banquero. El elegido para sustituir a Sindona fue, ni mas ni menos, Roberto Calvi, presidente del Banco Ambrosiano. Se ha atribuido esta eleccion tanto al arzobispo Marcinkus como al propio Santo Padre. Fuera quien fuese el responsable no estuvo nada acertado. Si lo que se pretendia era alejarse de los negocios turbios y dar seguridad a las finanzas vaticanas, no podia haberse hecho peor eleccion.
 

 

DE EA SARTÉN AE FUEGO
Calvi no perdio la oportunidad de seguir los pasos de su antecesor y en poco tiempo ya estaba involucrando a la Iglesia en nuevos negocios comprometedores. El dinero volvia a fluir. Para comprender muchas de las confusas operaciones que Caivi llevo a cabo durante la decada de los setenta, hay que tener en cuenta que el Banco Ambrosiano (llamado popularmente «el banco de los curas») y el IOR estaban estrechamente ligados. Muchas operaciones cruciales se realizaban de forma conjunta.

 

Como Sindona, Calvi pudo vulnerar las leyes repetidas veces gracias a la asistencia del IOR. Nada de lo que hacia podia ocurrir sin el conocimiento previo y la posterior aprobacion de Marcinkus, que no parecia suficientemente escarmentado con lo sucedido con Sindona. Sobre la autonomia con que operaba Marcinkus respecto al papa contamos con el testimonio del propio Calvi:

Marcinkus, que es un tipo rudo, nacido de padres pobres en un suburbio de Chicago, queria ejecutar la operacion sin siquiera informar a su jefe. Estoy hablando del Papa.13

13. Yailop, David, op. cit.

 

Es muy ilustrativo de la catadura moral de los personajes de los que estamos hablando el hecho de que para ellos el vicario de Cristo quedase reducido a la categoria de «jefe».

Mientras, Sindona habia llegado a Nueva York huyendo de la extradicion y solicitando la proteccion de sus amigos del clan Gambino-Genovese. Al contrario que en Propaganda Due, aqui el apoyo a Sindona no estaba basado en la conveniencia, sino que existia verdadera veneracion hacia un hombre que no solo habia demostrado una absoluta lealtad hacia ü familia, sino que la habia enriquecido mucho mas alla de sus expectativas. Niño, el pequeño de los Gambino, llego a decirle a Sindona:

Don Michele, usted es el mas grande de todos los sicilianos. Es tamos orgullosos de usted. Permitanos ayudarle con sus problemas y diganos quienes son esos bastardos. Haremos lo que sea porque le respetamos. Sin dinero, don Michele. Nosotros matamos solo por nuestros amigos.14

Tambien los amigos que tenia en la administracion Nixon le ayudaron, recomendandole que acudiera a la prestigiosa firma de abogados Mudge, Rose, Guthrie & Alexander, de la que el propio Richard Nixon habia sido socio.15

 

14. Sterling, Claire, op. cit.

15. DiFonzo, Luigi, op. cit.

 


COSMO-CORPORACIONES
Sindona tambien fue convencido por sus aliados estadounidenses de que en el pais de la imagen necesitaba un agente de relaciones publicas. Éste rapidamente le consiguio varias conferencias en el ambito universitario. Asi, mientras los altos ejecutivos del Franklin National Bank se encontraban en prision acusados de conspiracion y desfalco, Sindona se dirigia a los estudiantes de la prestigiosa Wharton Graduate School de Filadelfia:

El objetivo de esta breve charla, tal vez un tanto ambicioso, es contribuir a la restauracion de la fe de Estados Unidos en sus sectores economico, financiero y monetario, y recordar que el mundo libre necesita a America.16

16. Yailop, David, op. cit.

 

Al mismo tiempo que este «restaurador de la fe economica» era condenado en rebeldia por un tribunal de Milan a tres años y medio de prision por veintitres cargos de apropiacion indebida, se permitia dar lecciones de moral a los alumnos de la Universidad de Columbia:

Cuando se efectuan pagos con la intencion de esquivar el cumplimiento de la ley a fin de obtener beneficios injustos, es necesaria una reaccion publica. Tanto el corrupto como el corruptor deben ser castigados.17

Al menos habia que reconocerle el merito de estar hablando sobre temas que conocia en profundidad. Sindona tampoco andaba falto de imaginacion:

En un futuro muy lejano, cuando estemos en contacto con otros planetas y nuevos mundos, en nuestras incontables galaxias, espero que los estudiantes de esta universidad puedan sugerir a las compañias que representan que se expandan por el cosmos, creando las cosmo-corporaciones, que llevaran el espiritu creativo de la iniciativa privada por todo el universo.18

17. Ibid.

18. Ibid.

 

Estos planteamientos eran una prueba fehaciente de que la estabilidad psicologica de Sindona se encontraba mermada. Tanto que llego a proponer a sus amigos de Propaganda Due y la mafia un plan para conseguir la independencia de Sicilia, a fin de poder regresar a su tierra natal sin tener que temer a la justicia italiana.


MATANDO POR DON MICHELE
En Italia, esta «gira» multitudinaria del banquero profugo levanto no poca indignacion. La gota que colmo el vaso fue una fotografia publicada en septiembre de 1975 en la que podia verse al alcalde de Nueva York, Abraham Beame, saludando afectuosamente a Sindona. El Corriere della Sera publico:

Sindona prosigue haciendo declaraciones y concediendo entrevistas, y continua, en su refugio-exilio norteamericano, frecuentando la compañia de la alta sociedad. Las leyes y los mecanismos de extradicion no son iguales para todos. Alguien que roba manzanas puede languidecer en prision durante meses, quiza años.

Mientras tanto, Sindona hacia desesperados intentos por librarse de la extradicion, recurriendo al chantaje y al soborno de sus antiguos amigos politicos de Italia. Su peor enemigo aqui era Giorgio Ambrosoli, abogado comisionado por las autoridades del Banco de Italia para investigar el caso Sindona. Ambrosoli tuvo que soportar numerosas amenazas contra su persona. De hecho, el abogado en Italia de Sindona, Rodolfo Guzzi, se encontraba en la oficina de Ambrosoli el dia en que este recibio una amenaza de muerte. Guzzi, que tuvo ocasion de escuchar la conversacion, estaba tan conmocionado que llamo inmediatamente a su cliente para pedirle explicaciones. Sindona le respondio:

«Algunas personas me estan ayudando. Yo les he contado mis problemas y ellos intentan ayudarme. Yo no tengo ningun control respecto a lo que hagan».19

19. DiFonzo, Luigi, op. cit.

 

Ambrosoli temia por su vida, pero tambien se daba cuenta de que aquellas amenazas no hacian mas que confirmarle que estaba en el buen camino, asi que prosiguio con la investigacion. Fue una epoca terrible. Cada vez que accionaba el contacto de su coche temia una explosion, cada vez que sonaba el telefono o alguien llamaba a su puerta temia lo peor. Al final, ni siquiera podia conciliar el sueño, atormentado por pesadillas en las que los mafiosos asesinaban a su familia. Aun asi no abandono. Para unos era un valiente, para otros, un loco.

 

Sin embargo, cada dia que transcurria el abogado avanzaba en su tarea de desenmascarar el imperio secreto de Sindona. En julio de 1979, este envio a un asesino de la mafia desde Nueva York a Milan para que acabase con la vida del abogado.20

 

20. Stille, Alexander, Excellent Cadavers: The Mafia ana the Death of the First Italian Republic, Vintage Books, Nueva York, 1996.

 

Ambrosoli no fue el unico que murio bajo las balas de los sicarios de la familia Gambino, que de esta forma rendia tributo a don Michele.

Graziano Verzotto era un alto cargo de la Democracia Cristiana del que los mafiosos desconfiaban debido a su ascendencia del norte de Italia. Basto el rumor de que pensaba declarar sobre los sobornos que habia recibido por parte de Sindona para que fuera tiroteado en Palermo. Al parecer, los Gambino tenian especial interes en silenciar a Verzotto, ya que ellos, los Inzerillo y los Spatola, podian verse incriminados por lo que pudiera declarar. Verzotto no solo sabia de sobornos, sino que, en el caso de que le preguntasen por blanqueo de dinero y trafico de heroina, seguramente tambien tendria mucho que explicar. El politico sobrevivio al atentado, pero decidio ponerse a salvo estableciendo su residencia en Beirut.
 


TIBURON ENJAULADO
Quien no pudo escapar de sus asesinos fue Giuseppe di Cristina, otro de los asociados de Sindona que sabia mas de lo que era conveniente sobre el trafico de heroina. Tambien fue tiroteado en las calles de Palermo. Al examinar su cadaver la policia encontro varios cheques de los bancos de Michele Sindona.

Toda esta muestra de violencia no contribuyo a mejorar la situacion de Sindona. Mas bien al contrario. Su relacion con la mafia quedo mas patente que nunca. Muchos de sus antiguos aliados comenzaron a darle la espalda debido a la doble amenaza que suponian las autoridades por un lado y la mafia por el otro. En Estados Unidos algunos politicos tambien comenzaron a dejar de prestarle su apoyo.

Finalmente, en septiembre de 1976, las gestiones del gobierno italiano cristalizaron y Michele Sindona fue detenido en Estados Unidos. Aquello le cogio por sorpresa, ni la mafia, ni los politicos, ni Propaganda Due fueron capaces de salvarle. Sus primeras declaraciones publicas reflejaban su perplejidad:

Estados Unidos ha escogido ahora, casi dos años despues de que se lanzaran contra mi estas falsas acusaciones en Italia, dar comienzo a este proceso de extradicion. Quiero enfatizar que los cargos pronunciados contra mi en Italia estan basados en muy poca o ninguna investigacion y que son absolutamente falsos.

Tras una breve estancia en prision, Sindona recupero la libertad despues de pagar una fianza de tres millones de dolares. Los unicos que quedaban a su lado en aquel momento eran los Genovese, que organizaron, entre otros actos, cenas para recaudar dinero como asistencia legal de Sindona. (No existe constancia de que un solo dolar de los obtenidos en aquellos actos llegara a los abogados del banquero.)

La legal no era la unica asistencia que Sindona solicito. Los Genovese estaban dispuestos a matar por don Michele, pero no en Estados Unidos, asi que el financiero intento contratar los ser vicios de un asesino a sueldo siciliano llamado Luigi Ronsisvalle para que acabase con la vida del fiscal de su causa. Ronsisvalle, que era un experto en los asuntos de la mafia, rechazo el ofrecimiento. El asesinato de un funcionario publico en Estados Unidos, sin contar con la autorizacion ni el apoyo de las familias lo cales, no era un buen negocio, por generosa que fuese la paga.

En el terreno de lo estrictamente legal, Sindona conto con testigos de lujo declarando a su favor. El mas notable fue Carmelo Spagnuo lo, presidente de una de las salas del Tribunal Supremo italiano y miembro de P2. Spagnuolo declaro bajo juramento que las acusaciones a las que se enfrentaba Sindona en Italia eran fruto de una conspiracion comunista. Se buscaba el desprestigio del financiero, «un gran protector de la clase trabajadora».

 

Aseguro que las personas encargadas de la investigacion eran incompetentes o malintencionadas, y que, en cualquier caso, estaban manipulados por diversos intereses politicos. El magistrado no dudo en atacar a sus propios compañeros de judicatura, dando por sentado que muchos de ellos eran peligrosos extremistas prestos a la prevaricacion. Como broche final de su declaracion, compartio con los estadounidenses su temor de que Sindona fuera asesinado nada mas pisar suelo italiano.
 

 

LOS PÉRFIDOS COMUNISTAS
Licio Gelli tambien acudio a declarar en favor de Sindona. Para demostrar lo ridiculo de las acusaciones contra su amigo se puso como ejemplo a si mismo, afirmando que el habia sido acusado de ser miembro de la CÍA, jefe de los escuadrones de la muerte argentinos, dirigente supremo de una organizacion fascista internacional y agente de los servicios secretos portugueses, griegos, chilenos y de la Republica Federal de Alemania.

 

Él, un empresario responsable con inquietudes politicas, no era mas que un hombre de bien. Todas aquellas acusaciones se debian al creciente poder de los comunistas en Italia:

La influencia comunista alcanza a algunos sectores del gobierno, especialmente en el Ministerio de Justicia, donde durante los ultimos cinco años se ha experimentado un cambio de posicion politica hacia la extrema izquierda.21

Gelli tambien creia que la vida del financiero corria peligro en Italia:

El odio de los comunistas hacia Sindona viene del hecho de ser un anticomunista intransigente, siempre favorable al sistema de libre empresa, en una Italia democratica.22

21. Yailop, David, op. cit.

22. Ibid.

 

En aquel cierre de filas en torno a Sindona faltaba un personaje esencial, su amigo y socio Roberto Caivi, que tambien tenia mucho que esconder; pero Caivi decidio alejarse de Sindona y pensar en su propia salvacion. Ni siquiera contribuyo economicamente a la defensa de Sindona, menos por tacañeria que por afan de no ligar su nombre con el del financiero. Aquella deslealtad le costaria cara. Sindona contacto con Luigi Cavallo, un experto en chantajes y campañas de difamacion.

 

El 13 de noviembre de 1977, las calles de Milan amanecieron sembradas de octavillas en las que se acusaba a Caivi de evasion de capital, fraude contable, apropiacion indebida y delitos fiscales. Se incluian los numeros de las cuentas secretas que Caivi tenia en Suiza y se daba toda clase de detalles respecto a diversas transacciones ilicitas. Tambien se revelaba sus vinculos con la mafia.

El 24 de noviembre de 1977, Cavallo envio una carta al presidente del Banco de Italia, Paolo Baffi, en la que se reproducian todas y cada una de las acusaciones recogidas en los pasquines de Milan. La carta incluia, ademas, otra documentacion, como fotocopias relacionadas con las cuentas suizas de Caivi y una velada amenaza de demandar al propio Banco de Italia por prevari cacion y trafico de influencias si no se abria una investigacion contra Caivi y el banco que presidia, el Ambrosiano. Cavallo co metio un error. Escribio la carta sin contar con la autorizacion de Sindona, que lo ultimo que deseaba era tener a las autoridades monetarias italianas investigando en los asuntos de sus antiguos socios.

Ademas, se daba la circunstancia de que tanto Caivi como Baffi eran miembros de P2, y aquellas disputas, sobre todo si incluian el aireamiento de trapos sucios, no favorecian a la logia. Licio Gelli se ofrecio a mediar en el conflicto y consiguio que Caivi ingresara medio millon de dolares en la cuenta que Sindona mantenia en la Banca del Gottardo.

No obstante, en agosto de 1978 sucederia algo que iba a cambiar todo el panorama financiero vaticano. Pablo VI fallecia de un ataque al corazon en Castelgandolfo. Para sucederle fue elegido el cardenal Albino Luciani, aquel patriarca de Venecia que parecia no entender al arzobispo Marcinkus y su interes en mezclar los asuntos sagrados con los economicos. Habia llegado el momento de limpiar la casa.

 

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