ÍNDICE BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DEL VATICANO

  1. Pactando con el diablo. Mussolini y Pio XI

  2. El mercader en el templo. Bernardino Nogara, el constructor de las finanzas vaticanas

  3. El Papa de Hitler. Pio XII y el Tercer Reich y El Banco de Dios. El Instituto para las Obras de Religion

  4. El otro holocausto. El Vaticano y el genocidio en Croacia y Ratas a la carrera. El Vaticano al final de la segunda guerra mundial

  5. Haciendo balance. El Vaticano y la posguerra y El Papa que no fue. Gregorio XVII y Juan XXIII

  6. El banquero de la mafia, Michele Sindona y Pablo VI y Propaganda Due. La Masoneria fascista

  7. La sombra de San Pedro. El nuevo poder de Michele Sindona, Altas finanzas, altos delitos. La increible historia de los bonos falsos

  8. El crack Sindona. El hundimiento de las finanzas vaticanas

  9. 33 dias. La prematura muerte de Juan Pablo I

  10. Un comienzo accidentado. El escandalo del Banco Ambrosiano

  11. El juicio final. Los destinos de Paul Marcinkus, Michele Sindona y Licio Gelli , El golpe. Los nuevos escandalos financieros del Vaticano , La mala educacion. Los escandalos sexuales del clero

 

37 Doctrinas Catolicas Romanas
 
La Salvacion por Medio de la Iglesia
 
La Salvacion por Medio de Buenas Obras
 
La Iglesia Perdona los Pecados
 
La Unica Iglesia Verdadera
 
El Bautismo Salva
 
El Papa: Vicario de Cristo
 
El Papa: Infalible
 
Los Sacramentos Salvan
 
El Pecado de Presuncion
 
El Bautismo de Niños
 
Grados de Pecado
 
La Doctrina de la Transubstanciacion
 
La Eucaristia: Nos Guarda del Pecado
 
La Eucaristia: Ayuda a los Muertos
 
Maria: Salvadora
  Maria: Fue Salva Desde su Nacimiento
 
Maria: Virgen Perpetua
 
Maria: Fuente de Santidad
 
Maria: Intercesora
 
Maria: Receptora de las Oraciones
 
Maria: Reina del Universo
 
La Misa
  El Purgatorio
 
La Oracion a los Santos
 
La Oracion por los Muertos
 
Las Imagenes
 
La Confirmacion
 
La Confesion de Pecados al Sacerdote
 
Las Indulgencias
 
La Interpretacion de la Palabra de Dios
 
La Oracion Catolica
 
La Penitencia
 
Son Cristianos los Catolicos?
 
Es Posible que 850 Millones de Catolicos Esten Equivocados?
 
La Reconciliacion
 
El Celibato
 
La Uncion de los Enfermos
      Apendice 1 Confusion
      Apendice 2 Una Invitacion
      Apendice 3 La Suplica de Dios
      Apendice 4 Libertad o Esclavitud?

 

 

 

 


EL JUICIO FINAL - LOS DESTINOS DE PAÚL MARCINKUS, MICHELE SINDONA Y LICIO GELLI

El escandalo estaba sobre la mesa y el cadaver de Calvi colgando de Blackfriar's no bastaba como chivo expiatorio. Alguien tenia que pagar. Habia llegado la hora de que Marcinkus, Sindona y Gelli hicieran frente a sus respectivos destinos. Claro que algunos salieron mejor parados que otros.

Los problemas para Marcinkus y el Instituto para las Obras de Religion no terminaron con la aparicion del cuerpo de Caivi en el puente de Blackfriar's. Mas bien al contrario, se puede decir que comenzaron justo en ese punto. En cualquier caso:

El pontifice polaco no pronuncio una sola palabra de cristiana congoja ni de humana piedad por la muerte violenta del banquero catolico-mason que durante tantos años habia negociado en nombre y por cuenta de las finanzas vaticanas.'

1. Discipulos de la Verdad, op. cit.

Apenas dos meses despues de la muerte del financiero, las autoridades monetarias italianas volvieron a reclamar a Marcinkus, y ahora no le iba a servir alegar desconocimiento, ya que traian consigo una copia de la carta en la que el IOR admitia ser el propietario de las ocho empresas «panameñas». No obstante, el arzobispo no se arredro lo mas minimo. Mostro a los funcionarios una misiva, firmada por Calvi, en la que este solicitaba el documento de patrocinio, pero declaraba que ello no implicaba responsabilidad alguna para la Iglesia. Si aquello no bastaba, Marcinkus les recordo a sus visitantes que no tenian jurisdiccion alguna en el Estado soberano del Vaticano.

Tal vez fuera asi, pero ello no queria decir que el gobierno italiano fuera a quedarse de brazos cruzados. El ministro de Hacienda Beniamino Andreatta declaro a la prensa que «el gobierno esta esperando una clara asuncion de responsabilidades por parte del IOR». En vista de que la institucion no parecia dispuesta a asumir tal cosa, el 31 de julio de 1982, mes y medio despues de la muerte de Calvi, llegaron tres cartas certificadas al Vaticano. Procedian de Milan y los destinatarios eran Paul Marcinkus y sus dos colaboradores mas cercanos, Luigi Mennini y Pellegrino de Strobel, que habian pasado a residir en el Vaticano para eludir, de esta manera, cualquier posible accion de la justicia italiana.3 Se habia iniciado una investigacion sobre la posible implicacion de los interesados en la quiebra del Banco Ambrosiano. Los jueces de Milan encargados del caso habian decretado el embargo cautelar de los bienes que los tres sospechosos poseian en territorio italiano.4

2. Tosches, Nick, op. cit.

3. Wills, Garry, op. cit.

4. Domenech Matillo, Rossend, op. cit.

En la prensa el escandalo ya estaba servido desde hacia tiempo, tanto que el rotativo La Repubblica comenzo a publicar una tira comica con el titulo «Las aventuras de Paul Marcinkus».
 


EXCLUIDO DEL SÉQUITO
Marcinkus comenzo a ver declinar su estrella y quedo excluido en los viajes del sequito papal. De hecho, durante el pri mer viaje de Juan Pablo II a España, en noviembre de ese mismo año, ya no se pudo ver al antaño imprescindible arzobispo entre los acompañantes del pontifice. Para unos, ello se debio a que la compañia de Marcinkus comenzaba a ser percibida como embarazosa por el propio papa, que no deseaba verse publicamente relacionado con un encausado por los tribunales. Para otros fue el episcopado español el que declaro a Marcinkus persona non grata. Finalmente, es posible que fuera el mismo arzobispo quien se resistiese a abandonar la seguridad de los muros vaticanos ante las amenazas telefonicas y escritas que le llegaban casi a diario por parte de la mafia.5

En un intento por calmar los animos de las autoridades italianas, el secretario de Estado Casaroli propuso la creacion de una comision de investigacion mixta con tres representantes del gobierno italiano y tres del Vaticano. El 27 de diciembre de 1982 comenzaron las sesiones, y como era de suponer los resultados no fueron concluyentes; mientras tanto los representantes vaticanos daban por demostrada la no implicacion de la Santa Sede con las empresas «panameñas», ante lo cual la mayoria de los italianos no se mostro en absoluto de acuerdo.6

5. £/ Pais, 26 de febrero de 1987.

6. Bernsteign, Cari y Politi, Marco, op. cit.


Pasquale Chiomenti, presidente de la comision por parte gubernamental, concluyo que existia «mas alla de toda posibilidad de duda, la prueba de que, al menos desde algun tiempo a partir de 1974, entre Roberto Calvi y el IOR hubo estrechas relaciones, todas ellas con el fin de cubrir posiciones y actividades no muy ortodoxas de Roberto Calvi en el ambito del Banco Ambrosiano y de las sociedades u otras entidades directa o indirectamente controladas por este».

Los acreedores se sintieron decepcionados ante semejantes conclusiones y continuaron presionando para que la investigacion judicial no cesara. Asi, las pruebas que señalaban al IOR como propietario de las sociedades «panameñas» fueron saliendo a la luz. En los archivos de la Banca del Gottardo, por ejemplo, aparecio un documento firmado por altos funcionarios del IOR, y fechado el 21 de noviembre de 1974, en el que se solicitaba de este banco la creacion por cuenta del IOR de una compañia llamada United Trading Corporation, precisamente una de las empresas fantasma.7

 

7. Yailop, David, op. cit.

 

Ya se sabia desde hacia algun tiempo que la Banca del Gottardo, en Suiza, era una de las claves para incriminar al IOR en las irregularidades financieras de Roberto Calvi:

Desde su detencion en mayo de 1981, Calvi habia ejercido una presion enorme sobre el Vaticano, buscando ayuda tanto para sus problemas legales como para los apuros financieros del Banco Ambrosiano. Durante su estancia en la carcel, Calvi comunico a su familia que las operaciones anomalas con acciones por las que estaba siendo juzgado habian sido realizadas, en realidad, en representacion del IOR. Explico que las pruebas de la implicacion del Banco Vaticano se hallaban en documentos depositados en la Banca del Gottardo, documentos que esta no podia dar a conocer sin autorizacion del IOR de acuerdo a las leyes suizas sobre el secreto bancario.8

8. Gurwin, Larry, op. cit.
 

 

UN PAGO DE «BUENA VOLUNTAD»
Mas tarde se descubririan otras irregularidades que implicaban, por ejemplo, a la United Trading Corporation (la empresa presuntamente creada por el IOR) en la estafa de 69 millones de dolares al Banco Andino.9

 

9. Coiby, Laura, «Vatican Bank Played a Central Role in Fall of Banco Ambrosiano», Wall Street Jomnal, 27 de abril de 1987.

Los tres encausados se acogieron al beneficio de inmunidad, previsto en el articulo 11 del Tratado de Letran, que impide la interferencia del Estado italiano en las «instituciones centrales de la Iglesia catolica» (algo que hay que recordar cada vez que se dice que el IOR no forma parte de la estructura de la Iglesia). El 3 de octubre de 1983, el juez instructor de la causa, Antonio Prizzi, rechazo que los inculpados tuvieran derecho a este beneficio:

A los miembros del IOR se les han enviado notificaciones judi ciales referentes a indicios de delitos consumados en territorio italiano, con daños a subditos italianos y realizados con la colaboracion de ciudadanos italianos.10

10. Lopez Saez, Jesus, El dia de la cuenta, Meral Ediciones, Madrid, 2005.

Ante lo contundente de las pruebas que se iban conociendo, el Vaticano se vio obligado a pactar con los acreedores el 25 de mayo de 1984. Este hecho se rubrico con la firma de un acuerdo en los locales de la Asociacion Europea de Libre Intercambio en Ginebra. Alli, ante sesenta funcionarios en representacion de 109 bancos acreedores, el IOR se comprometio a abonar 250 millones de dolares en tres plazos, que gracias al descuento por la rapida ejecucion del pago se quedaron exactamente en 240.822.222 dolares y 23 centavos. Eso si, se trataba de un pago de «buena voluntad» y la Santa Sede seguia sin reconocer su implicacion en ningun hecho irregular.

Sin embargo, que los acreedores estuvieran contentos no queria decir que se detuviera el proceso penal. La batalla legal se prolongo durante varios años, en los cuales los jueces italianos se dedicaron a acumular pruebas en contra de Marcinkus. El 20 de febrero de 1987, el juez Renato Bricchetti emitio una orden de busca y captura contra Marcinkus, Mennini y De Strobel:

El apoyo del IOR, que ha sido un socio insustituible del sistema operativo puesto en marcha por Calvi, ha representado una cons tante inequivoca en la actividad realizada por el grupo directivo del Banco Ambrosiano, hasta culminar en la expedicion de las cartas de patrocinio, lo que se ha revelado perjudicial para los intereses de dicho banco.12

11. Martin, Malachi, Rich Church, Poor Church, op. cit.

12. Coin, Leonardo y Sisti, Leo, Marcinkus, el banquero de Dios, Grijalbo, Barcelona, 1992.

 

 

HAY QUE CREER A MARCINKUS
Lo realmente relevante del contenido de esta orden de detencion es que no se ponia en tela de juicio una o varias actuaciones con cretas del IOR, sino toda su relacion con el Banco Ambrosiano durante años. El auto no dejaba duda respecto a la titularidad de las empresas «panameñas»: «Esas sociedades habian sido pensadas y eran controladas por el IOR y por Roberto Caivi; despues, se habian puesto a disposicion de este para que llegaran a ellas, procedentes de otras asociadas, sumas ingentes que figuraban como operaciones bancarias normales».

 

A pesar de ello, ni Marcinkus ni los otros dos directivos del banco fueron nunca procesados.13 El 6 junio de 1988, el Tribunal Constitucional italiano hacia publica una sentencia segun la cual ningun tribunal de la republica italiana tenia potestad para procesar a los sacerdotes ejecutivos del IOR, en virtud de la inmunidad garantizada por el Tratado de Letran.

Marcinkus siguio negando su responsabilidad, y declaro, sor prendentemente, no conocer los documentos que el mismo firmaba. Pese a haber estudiado Derecho en Roma y ser durante diez años presidente del IOR, no tuvo el menor reparo en reconocer que ni leia ni comprendia los documentos del banco. Él no habia hecho mas que confiar en Caivi y este habia abusado de su ingenuidad.14

 

13. Wynn, Wilton, Keeper ofthe Keys, Random House, Nueva York, 1988.

14. Tavakoli, Janet M., op. cit.


Si habia una sola persona que creyera la version del arzobispo, ese era Juan Pablo II, cuyos lazos personales con Marcinkus, lejos de enfriarse, se habian estrechado en aquellos años, tantos que, incluso, se planteo nombrarle cardenal. Sin embargo, el proyecto tuvo que cancelarse debido a que sus asesores le avisaron de que semejante nombramiento podria suponer un escandalo de consecuencias funestas para la ya menoscabada imagen publica de la Iglesia. Aun asi, no se descarto que Marcinkus fuera nombrado cardenal in pectore, cuya identidad es conocida solo por el papa.

 

(Esta formula permite a los papas honrar a prelados cuyo nombramiento podria plantear riesgos para ellos mismos, para las relaciones del Vaticano con otro Estado o por simples razones de conveniencia. De hecho, Juan Pablo II nombro 21 cardenales en el que seria su ultimo consistorio, en octubre de 2003, y anuncio que guardaba «en su corazon» la identidad de uno de ellos.)

Algunos personajes relevantes del panorama vaticano, como los cardenales Benelli y Rossi, llegaron a solicitar que Marcinkus fuera depuesto de sus cargos y expulsado del Vaticano. Pese a los esfuerzos, los cardenales no pudieron vencer la barrera levantada por el propio papa, que protegio a Marcinkus e hizo oidos sordos sobre cualquier comentario desfavorable hacia su amigo.15 Cada vez que una critica hacia Marcinkus llegaba al papa, Juan Pablo II exigia que se le presentasen pruebas irrefutables de la participacion del arzobispo en los negocios fraudulentos que se gestionaban desde el Banco Ambrosiano: «Hay que creer a Marcinkus cuando dice que ha sido engañado por Caivi». Esta actitud se prolongo durante los cuatro años en los que Marcinkus permanecio refugiado en la Santa Sede sin poder pisar suelo italiano.

 

15. Manhattan, Avro, Murder in the Vatican, op. cit.

Finalmente, en 1991, y tras el pronunciamiento del Tribunal Supremo italiano, Marcinkus partio a un dorado exilio a Estados Unidos. En 1995 se conocio otro escandalo, esta vez referido al trafico ilegal de oro, que implico al arzobispo por su aparente proximidad con el principal encausado, un agente de la CÍA retirado llamado Roger D'0nofrio, que fue detenido en Italia. Otra investigacion, esta vez por parte del Departamento de Estado norteamericano, le puso de nuevo en el punto de mira a raiz de los millones de dolares del oro nazi desaparecidos de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial.

 

Paul Marcinkus tiene hoy 83 años. Vive en una casa de siete habitaciones valorada en 180.000 euros que compro en 1997 cerca de los campos de golf de Sun City, Ari zona, donde, protegido por su pasaporte diplomatico italiano, juega todos los dias al golf y disfruta de caros puros habanos.16 Hasta la fecha sigue negando todos los cargos en su contra:

He sido acusado de asesinar a un Papa y de estar envuelto en el fraude del Banco Ambrosiano. Ambos cargos son absolutamente in fundados y falsos. Me repito a mi mismo continuamente: quiza esta es la forma en que Dios tiene de asegurarse de que yo ponga mi pie en la puerta del paraiso. Si lo pongo, no puede cerrarme la puerta.17

 

16. Skolnick, Sherman, «Skolnick Report», 28 de enero de 2002. Newsletter de Internet.

17. «Paul Marcinkus. Entre Dios y las finanzas», La Nacion, 5 de abril de 2004.

 


SOLIDARIDAD
Sin embargo, el alejamiento de Marcinkus de la Santa Sede no significo el final del problema, sino su entrada en una nueva fase cuando se descubrio que el dinero desaparecido del Banco Ambrosiano y del resto de empresas afines habia ido a parar, aparte de a Calvi, a Propaganda Due y a los escuadrones de la muerte iberoamericanos, al sindicato polaco Solidaridad, tan apoyado por el papa Juan Pablo II. De hecho, mas de cien millones de dolares habian terminado en Polonia. No es de extrañar que los mas suspicaces empezaran a sospechar que el papa estaba al corriente del destino y la procedencia de aquel dinero:

Los flujos de dinero llegaban a Varsovia a traves del IOR y, mas concretamente, a traves del Instituto Financiero, que era el aliado laico por excelencia de la banca vaticana y de Marcinkus: es decir, el Banco Ambrosiano, cuyo presidente era Roberto Calvi. En enero de 1981, tales informaciones fueron confirmadas, autorizadamente tambien por los franceses, cuyos servicios de inteligencia eran muy diferentes de los italianos.'8

En 1982 Calvi hablo de estas operaciones con su «amigo» Flavio Carboni, sin saber que este llevaba escondida una grabadora:

Marcinkus debe tener cuidado con Casaroli, que es el jefe del grupo que se le opone. Si Casaroli se encontrase con uno de esos financieros de Nueva York que trabajan para Marcinkus enviando dinero a Solidaridad, el Vaticano se hundiria. Tan solo bastaria con que Casaroli encontrara uno de esos papeles que yo conozco y adios Marcinkus, adios Wojtyla, adios Solidaridad... La ultima operacion seria suficiente, la de veinte millones de dolares. Hable con Giulio Andreotti, pero no tengo muy claro de que lado esta. Si las cosas en Italia siguen por un rumbo determinado, el Vaticano tendra que alquilar un edificio en Washington, detras del Pentagono. Muy lejos de la basilica de San Pedro.19

18. Pazienza, Francesco, II disubbidiente, Longanesi & C., Milan, 1999.

19. Yailop, David, op. cit.
 

La situacion social en Polonia estaba presidida por una crisis economica que solamente pudo ser paliada por el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Banca Internacional, la emergencia de un movimiento obrero —Solidaridad— con una amplisima organizacion y una direccion dividida entre catolicos e izquierdistas y, por ultimo, la poderosa influencia del catolicismo en el pais. El pueblo polaco ha atravesado a lo largo de su historia varios periodos de disolucion nacional en los que la religion catolica se convirtio en fundamento de su identidad. Los opresores, rusos o prusianos, tenian otra religion. Paradojicamente, el autoritarismo del Estado comunista dio un enorme empuje a la religiosidad. Mientras que en Occidente las iglesias se vaciaban paulatinamente, en Polonia el cristianismo gozaba de buena salud y la opresion politica estimulaba un sindrome del martir cristiano.

A principios de los ochenta, la conflictividad obrera tenia en jaque al regimen polaco. Los norteamericanos estaban ansiosos por intervenir para erosionar a su rival geopolitico, pero ello acarrearia graves tensiones diplomaticas. En este escenario, Juan Pa blo II fue la pieza clave tanto en lo ideologico como en lo economico.
 


Y ¿QUÉ FUE DE SINDONA?
Mientras todo esto acontecia en Italia, Michele Sindona atravesaba su particular travesia del desierto en Estados Unidos. Durante el verano de 1979 fue «secuestrado», como ya se ha mencionado anteriormente. Sobre este hecho sigue existiendo controversia entre los expertos a dia de hoy. Unos piensan que se trato de un secuestro orquestado y organizado por el propio Sindona y sus socios de la familia Gambino para eludir la justicia, al menos durante el tiempo necesario para poner al corriente sus asuntos legales y, de paso, sustraer de sus cuentas un generoso «rescate».

 

Otros, por el contrario, opinan que varios miembros de la mafia y de Propaganda Due debian de estar muy nerviosos ante el inminente paso del financiero por los tribunales, ya que guardaba muchos de sus secretos y de su dinero, y decidieron reservarse un tiempo en su compañia para atar cabos, recuperar los fondos diseminados en decenas de cuentas secretas y recordarle a su socio lo conveniente para su salud que podia ser no contar nada comprometedor.

En cualquiera de los dos supuestos hay que reconocer que no se escatimo en la puesta en escena. El 2 de agosto de 1979, Sindona desaparecio de su domicilio. Su secretaria recibio poco despues una llamada telefonica anonima: «Hemos secuestrado a Michele Sindona. Recibiran mas informacion». A la familia se le envio una carta: «Tenemos preso a Michele Sindona. Debera responder ante la justicia proletaria». El mensaje estaba escrito en italiano y firmado por el Comite Proletario para la Implantacion de una Justicia Mejor. El 16 de octubre, 76 dias despues del secuestro, Sindona fue liberado en Nueva York junto a una cabina telefonica, en la esquina de la 42 con la Decima Avenida de Manhattan. Presentaba una herida de bala en la pierna que habia sido cuidadosamente limpiada y vendada.

Tras este extraño incidente, se celebro el juicio. El 27 de marzo de 1980, Sindona fue encontrado culpable de 68 cargos de apropiacion indebida, fraude y perjurio en relacion con la quiebra del Frankiin National Bank. Fue multado con 207.000 dolares y sentenciado a cumplir 25 años en la penitenciaria de Otisville, en Nueva York. El 1 de septiembre de 1981, escribio una larga carta al presidente de Estados Unidos Ronaid Reagan en la que le solicitaba el indulto.

 

La misiva fue entregada en mano por David Kennedy, secretario del Tesoro durante la administracion de Richard Nixon. Sin embargo, esta peticion de ayuda quedo simplemente en eso, en una peticion. Tres meses despues recibio una contestacion bastante fria en la que se le indicaba que su solicitud seguiria los tramites establecidos. Decepcionado, Sindona decidio recurrir a su antiguo amigo Richard Nixon, a quien tambien mando una carta de cuatro paginas pidiendole ayuda. Tampoco en esta ocasion obtuvo respuesta.

El silencio de sus amigos americanos no era lo peor que le esperaba a Michele Sindona. La justicia italiana seguia con su investigacion y el hecho de tener al financiero encarcelado en Esta dos Unidos facilitaba su eventual extradicion. El 7 de julio de 1981, el pueblo de Italia acuso a Sindona de haber ordenado el asesinato de Giorgio Ambrosoli y el 25 de enero de 1982 fue en causado en Palermo junto a otros 75 miembros de las familias Gambino, Inzerillo y Spatola en una macrocausa por narcotrafico. Finalmente se le extradito a Milan y se le condeno a cadena perpetua en la prision de maxima seguridad de Voghera.

A las 8.30 del 20 de marzo de 1986, Michele Sindona se disponia a tomar el desayuno en su celda. Como todos los dias, el plato y la taza de cafe estaban sellados. Poco despues se pudo escuchar un grito de angustia: «¡Me han envenenado!». Cuando los guardias accedieron a la celda, encontraron al banquero tendido en el suelo y cubierto de vomito. Cuarenta y ocho horas despues fallecia en el hospital, donde habia ingresado en estado de coma. La causa de la muerte fue una dosis letal de cianuro mezclada con cafe. Como pudo suceder esto en una prision de maxima seguridad sigue siendo un misterio.
 


PROBLEMAS DE CORAZON
Mucho mas inteligente demostro ser Licio Gelli, el personaje que salio mejor parado de esta siniestra historia. Tras el descubrimiento por parte de las autoridades de la trama que orquestaba Propaganda Due, Gelli fue acusado de espionaje, conspiracion, asociacion criminal y fraude. Sin embargo, consiguio eludir los cargos huyendo a Argentina. El 13 de septiembre de 1982, Gelli se arriesgo a volver a Europa para retirar cincuenta millones de dolares de una cuenta en Suiza.

 

Las autoridades de aquel pais no tardaron en detenerle, pero gracias a un soborno volvio a escapar antes de poder ser extraditado a Italia. En 1987 el banquero comenzo a negociar con el gobierno italiano las condiciones de su retorno, alegando graves problemas de corazon. Tras asegurarse de que solo seria juzgado por delitos economicos, Gelli se entrego. Tras dos meses en prision fue puesto en libertad bajo fianza debido a su salud y, una vez condenado, se le confino a un arresto domiciliario en su lujosa villa de Toscana.

En 1998 huyo de nuevo, pero fue detenido dos meses despues en Cannes. Fue encerrado en la carcel de Regina Coeli. Sin embargo, volvieron a aparecer en el momento oportuno sus problemas cardiacos y se le permitio regresar a Toscana. En definitiva, por todos los delitos que hemos relatado (terrorismo, espionaje, conspiracion, posiblemente asesinato y todos los fraudes economicos imaginables), Licio Gelli paso un total de dos meses en presidio.

 

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EL GOLPE - LOS NUEVOS ESCÁNDALOS FINANCIEROS DEL VATICANO


Tras la conmocion que supuso el atentado contra Juan Pablo II en la plaza de San Pedro y las intrigas de espionaje que le siguieron, el mundo de las finanzas vaticanas se volvio a tambalear no ya ante los manejos de una compleja red de mafiosos internacionales, sino ante los de un timador de altos vuelos que supo aprovecharse como nadie de la codicia de ciertos miembros de la Iglesia.

En 1982 el papa Juan Pablo II establecio una alianza estrategica con el presidente estadounidense Ronald Reagan que tenia al sindicato Solidaridad como maximo exponente para minar el bloque sovietico. El gobierno de Estados Unidos informaba a la Santa Sede de toda suerte de asuntos de interes global a cambio de contar con su apoyo en las cuestiones en que fuera necesario. Mientras Estados Unidos, por ejemplo, bloqueaba millones de dolares de ayuda a paises que contaban con programas de planificacion familiar, el papa, «mediante un significativo silencio», apoyaba algunas de sus politicas militares, incluida la de proveer a la OTAN con una nueva generacion de misiles crucero.1

Todas las semanas, el jefe de la estacion de la CÍA en Roma llevaba personalmente al papa un extenso informe secreto elaborado por la CÍA. Ningun otro lider mundial, a excepcion del presidente estadounidense, tenia acceso a la informacion que el papa recibia, lo que explica que la primera parte del pontificado de Juan Pablo II tuviera un marcado caracter politico que a punto estuvo de costarle la vida en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, cuando fue abatido por las balas de Mehmet Ali Agca, antiguo miembro de un grupo terrorista llamado Lobos Grises. Sin embargo, el papa sabia muy bien que el ejecutor del atentado era solo un peon en manos de una fuerza mucho mas poderosa que queria verle muerto. El arzobispo Luigi Poggi, «el espia del Papa», fue el encargado de averiguar quien habia ordenado el asesinato.

Durante meses, el arzobispo mantuvo contactos con diversos servicios de inteligencia hasta que en noviembre de 1983, el Mossad, el servicio secreto israeli, le proporciono la informacion que buscaba. La CÍA pensaba, tal vez porque era la version que mejor se acomodaba a sus intereses estrategicos, que Agca habia sido el ejecutor de un complot inspirado por el KGB y materializado por los servicios de espionaje bulgaros. Los estadounidenses argumentaban que Moscu temia que el pontifice encendiera la mecha del nacionalismo polaco. Pero la CÍA se equivocaba. Lo que descubrieron los agentes del Mossad fue que el complot habia sido urdido en Iran con la aprobacion del ayatola Jomeini, como primer movimiento para librar una guerra santa contra Occidente y sus valores decadentes.2

1. Bernstein, Cari, «The Holy Alliance», Time, 24 de febrero de 1992.

2. Thomas, Gordon, Mossad. La historia secreta, Javier Vergara, Barcelona, 2000.


Un mes despues, el 23 de diciembre de 1983, el papa fue a ver a Agca a la prision de Rebibbia. El encuentro fue concertado como un «acto de perdon», pero, en realidad, lo que Juan Pablo II queria saber era si lo dicho por el Mossad se correspondia con la verdad. Los periodistas permanecieron en el corredor, y con ellos los numerosos guardias preparados para entrar en la celda en caso de que Agca hiciera algun movimiento sospechoso. El dialogo duro veintiun minutos, tras los cuales el papa se puso en pie y le extendio una caja en la que habia un rosario de nacar y plata. Agca habia confirmado lo que el arzobispo Luigi Poggi averiguo por el Mossad. Este hecho cambiaria para siempre la actitud de Juan Pablo II hacia el islam e Israel.
 


EL ESCÁNDALO FRANKEL
Por otro lado, la desaparicion del escenario de los principales im plicados en el escandalo del Banco Ambrosiano no supuso que el resto del pontificado de Juan Pablo II estuviera libre de la sombra de los escandalos financieros.

El hombre que volvio a aprovecharse de la Iglesia para bene ficiarse a su costa se llamaba Martin Frankel, una especie de Roberto Caivi que se las arreglo para organizar una de las mayores estafas que ha visto Estados Unidos en su epoca mas reciente.3

3. Behar, Richard, «Washing Money In The Holy See: What do Martin Frankel, several senior Vatican figures, and a bigwig Reaganite lawyer have in common? It may take years for all the details to surface, but one thing is certain: It doesn't look dean», Fortune, 16 de agosto de 1999.

Frankel llevaba camino de convertirse en un artista del fraude y tenia la pretension de crear un imperio financiero con la ayuda del IOR. Para ello adopto el nombre supuesto de David Rosse y contrato al prestigioso abogado Tom Bolan. El 8 de agosto de 1998, y gracias a las gestiones de su amigo, el sacerdote neoyorquino Peter Jacobs, Bolan llegaba al Vaticano para reunirse con Emilio Colagiovanni, que iba a desempeñar un papel protagonista en la historia.

Colagiovanni dirigia la fundacion Monitor Ecciesiasticus, que publicaba una revista de derecho canonico. Aunque se encontraba jubilado, en su dia fue juez de la Rota Romana, el tribunal de apelaciones vaticano, celebre en el mundo de la prensa rosa por ser el lugar en el que se dirimen las nulidades matrimoniales. En aquellos dias, utilizando un viejo ordenador, un bote de cola y unas tijeras, componia su revista de derecho en la pequeña casa de campo en que vivia y trabajaba. Monitor Ecciesiasticus no formaba parte del Vaticano, pero habia sido bendecida por un papa anterior y, lo mas importante desde el punto de vista de Frankel, tenia una cuenta corriente en el IOR.4

Bolan conto a los alli reunidos que representaba a un rico fi lantropo de origen judio llamado David Rosse, que tenia el deseo de donar para causas pias cincuenta millones de dolares a traves de una fundacion formada en el Vaticano a tal efecto o de una ya existente y con solidos lazos con la Santa Sede. (Frankel habia -ornado el nombre de David Rosse de uno de sus guardaespaldas, le cuya biografia [lugar de nacimiento, estudios, servicio militar, etc.] se habia apropiado, de ral manera que si alguien investigaba e encontraria con que todos los datos encajaban, incluido su do nicilio actual.)

4. Joan Pollock, Ellen, The Pretender: How Martin Frankel Fooled the Pinancial 7orld and Led the Feds on One of the Most Publicized Manhunts in History, Wall :reetJournal Books, Nueva York, 2002.

La posibilidad de que el Vaticano recibiera tal cantidad de dinero era, ciertamente, muy atractiva, y entre todos los presentes el que se creyo el embuste con mas fuerza fue monseñor Colagiovanni. Ante la propuesta respondio con una entusiastica recitacion de las cualidades que le convertian en el hombre mas indicado para realizar aquella tarea: tenia multiples contactos entre los altos dignatarios del Vaticano, como el secretario de Estado, y sabia lo que habia que hacer para que el sueño de tan generoso donante se hiciera realidad.
 


PATENTE DE CORSO
El 22 de agosto Bolan, en una reunion en el Hotel Hassier de Roma, presentaba una propuesta oficial de seis paginas. Rosse (es decir, Frankel) estableceria una fundacion en Licchtenstein que estaria regida por unos «estatutos secretos». Por medio de un banco suizo, Rosse enviaria a la fundacion 55 millones de dolares, de los cuales cincuenta serian enviados a Estados Unidos para uso exclusivo del propio Rosse y los cinco millones restantes se transferirian a una cuenta controlada por el Vaticano. A nadie le parecio mal. Es mas, los sacerdotes involucrados en la operacion se apresuraron a pensar en el destino que darian a esos primeros cinco millones de dolares.

 

Monseñor Colagiovanni esperaba que su fundacion se beneficiara de aquel dinero y el padre Jacobs deseaba que una parte fuera destinada a una obra de caridad con la que se sentia especialmente implicado, la Ciudad de los Muchachos de Italia. Tras algunas discusiones el dinero se repartio de la siguiente forma: 3,5 millones para Monitor Ecciesiasticus, 1,1 para las obras de caridad del padre Jacobs y 400.000 dolares para Bolan como comision.

En medio de todas aquellas discusiones sobre el destino del dinero a nadie parecio extrañarle que Rosse se reservase el control de cincuenta millones de dolares, lo que, sin duda, constituia una situacion cuando menos inusual. Ademas, aquella generosa donacion tenia un añadido. En una carta dirigida a Bolan Rosse ponia una condicion:

Nuestro acuerdo incluira el compromiso del Vaticano de ayudarme en mi deseo de adquirir compañias de seguros, permitiendo a funcionarios del Vaticano certificar a las autoridades, si fuera necesario, que la fuente de financiacion de la fundacion es el propio Vaticano.5

Mas tarde, Bolan declararia no haber leido nunca esta carta e incluso dudaba de haberla recibido. Y es que con esta clausula, Frankel ofrecia a los sacerdotes el mismo trato que Michele Sin dona y Roberto Caivi establecieron en su dia con el arzobispo Paul Marcinkus: blanqueado de dinero a cambio de una generosa comision o, lo que es lo mismo, una patente de corso del Vaticano para que Frankel pudiera estafar sin problemas las compañias de seguros que se habian convertido en su objetivo.

A pesar de que los terminos del acuerdo se volvieron cada vez mas oscuros y farragosos todo siguio adelante. El padre Jacobs hizo las veces de cicerone para Bolan en Roma. Le llevo a su Ciudad de los Muchachos, le mostro la entrada secreta de la basilica de San Pedro —reservada exclusivamente a los cardenales—, y, lo mas importante, le concerto una entrevista con el obispo Francesco Salerno, secretario de la prefectura de asuntos economicos de la Santa Sede, y monseñor Gianfranco Piovano, de la secretaria de Estado.6

5. Behar, Richard, op. cit.

6. Johnson, J. A., Thief: The Bizarro Story of fugitive financier Martin Frankel, Lebhar-Friedman Books, Nueva York, 2000.


INOCENTES PERO NO TANTO
Con plena seguridad se puede asegurar que los sacerdotes ignoraban que el generoso benefactor que les estaba ofreciendo aquel negocio era un impostor, pero no podian ser tan inocentes como para no darse cuenta de que aquel trato no era del todo lo etico ni legal que deberia. Con su 90 por 100 Frankel pretendia adquirir diversas compañias de seguros estadounidenses a traves de la fundacion respaldada por el Vaticano, que podria embolsarse mas de cien millones de dolares con tan solo dar su visto bueno. La increible habilidad de Frankel para el fraude informatico haria el resto.

No obstante, la amarga experiencia padecida con personajes como Sindona y Calvi habia vuelto recelosos a los sacerdotes. Antes de que el acuerdo fuera firmado, Frankel se vio obligado a presentar ante el IOR documentacion acreditativa de que poseia realmente el dinero necesario para realizar tan ambiciosa operacion economica. Frankel respondio dandoles el numero privado del banquero suizo Jean-Marie Wery, director del Banque SCS Alliance. Cuando este fue preguntado por los funcionarios del IOR, aseguro que David Rosse (Frankel) era un hombre extraordinariamente rico con capacidad mas que sobrada para emprender un negocio de mil millones de dolares.

El 1 de septiembre de 1998, monseñor Colagiovanni, monseñor Piovano y el obispo Salerno comunicaron a Bolan que el Santo Padre daba su aprobacion a la creacion de una nueva fundacion de la Iglesia que tuviera a Rosse como presidente. Se le permitia, ademas, que abriera su propia cuenta en el Banco Vaticano, un privilegio al alcance de muy pocos seglares, todos ellos personas de la maxima confianza de la Iglesia. Sin embargo, aun quedaban varios cabos por atar. En el supuesto de que la operacion saliese mal, el Vaticano podria verse involucrado como complice en una conspiracion, y tal vez en una estafa, asi que habria que hacer las cosas de otra manera. Rosse crearia una organizacion que, oficialmente, no estaria vinculada al Vaticano: la Fundacion San Francisco de Asis para Servir y Ayudar a los Pobres y Aliviar el Sufrimiento.7

 

7. Morris, Mark, «Missouri Regulators Sue Vatican», Kansas City Star, 11 de mayo de 2002.

Frankel decia ser admirador de san Francisco de Asis, el hombre que renuncio a sus riquezas para predicar la necesidad de una vida de pobreza y humildad basada en los Evangelios, lo cual no deja de ser paradojico viendo el estilo de vida del nuevo benefactor de la Iglesia. Cuando sus estafas fueron descubiertas, Frankel vivia en dos mansiones que habian costado 5,6 millones de dolares y que se pagaron al contado. Alli disfrutaba de chefs que le atendian las veinticuatro horas, disponia de bellas prostitutas que poblaban su piscina y de una flota de veinte automoviles de lujo. Todos sus empleados eran de sexo femenino. Controlaba todos sus negocios a traves de ochenta ordenadores y se mantenia informado por medio de un panel de televisores sintonizados en diversos canales economicos de todo el mundo. Frankel dirigia su imperio desde aquella mansion, siempre en batin y zapatillas. En el momento de su detencion llevaba encima diez millones de dolares en joyas.

En cuanto a la vida sexual del financiero mecenas tambien habia mas que fundadas sospechas. En 1997 la policia investigo la muerte de una de las integrantes del haren de Frankel, Frances Burge, de veintidos años, que aparecio ahorcada en una dependencia de la mansion con una fusta y pornografia de tematica sadomasoquista a su alrededor. El caso fue archivado como suicidio, a pesar de que Frankel era cliente habitual de The Vault, el club sadomasoquista mas importante de Nueva York. Frankel no parecio lamentar mucho la muerte de Frances, a la que habia contratado mediante un anuncio en una revista: «Frances no tenia el aspecto que yo esperaba —declaro a la policia—. Tenia sobrepeso, aunque era una buena persona. Aquella tarde se quito la ropa y quiso tener sexo, pero a mi no me apetecia».
 


LA TAPADERA
La no vinculacion directa entre el Vaticano y la fundacion del falso Rosse era una medida de proteccion por si algo fallaba; en realidad, y tal como se establece en el texto de la demanda interpuesta en el Estado de Misuri contra el Vaticano:

[Colagiovanni] utilizo su posicion como miembro de la Curia para convencer a funcionarios del gobierno estatal y a compañias de seguros en Estados Unidos de que la fundacion San Francisco de Asis estaba relacionada con el Vaticano a traves de Monitor Eccie siasticus, y de que la fundacion era una iniciativa financiada por el Vaticano.8

La union con Monitor Ecciesiasticus era el elemento que daba a la trama la cobertura vaticana que precisaba la fundacion San Francisco de Asis. En los documentos de presentacion de la organizacion se decia:

La fundacion San Francisco de Asis fue creada en el Vaticano por la fundacion Monitor Ecclesiasticus para contribuir al cumplimiento de las ideas de san Francisco de Asis a traves de la ayuda a obras de caridad de todo el mundo.9

8. Ibid.

9. Joan Pollock, Ellen, op. cit.

En este texto se cometia una grave inexactitud, ya que donde realmente creo Frankel su fundacion fue en las Islas Virgenes bri tanicas, un lugar muy poco apropiado para una fundacion pia. En una misiva dirigida a Rosse, monseñor Colagiovanni le aseguraba que todas las donaciones que recibiera Monitor Ecclesiasticus estarian protegidas por el estricto secreto bancario que caracterizaba al IOR: «Tan solo el Papa puede revelar los detalles de cualquier deposito o donacion».

La fundacion no era mas que humo, pero Monitor Ecclesiasticus no. La revista de derecho canonico que recibian cardenales y obispos de todo el mundo constituia para Frankel una inmejorable conexion con el Vaticano de cara a presentarsela a sus futuras victimas. Con esta cobertura, Frankel no dudo en comenzar las negociaciones para adquirir compañias de seguros en Estados Unidos. En una de aquellas operaciones, la de la empresa de Colorado Capitel Lite, el abogado Kay Tatum pregunto de donde obtendria la fundacion el dinero para realizar la transaccion. La respuesta fue que la Santa Sede habia donado 51 millones de dolares a traves de Monitor Ecclesiasticus, hecho corroborado por monseñor Colagiovanni cuando el abogado le telefoneo al Vaticano. Por si aun albergaba alguna duda, Tatum recibio en su despacho la siguiente carta firmada por Colagiovanni:

Le certifico y confirmo a usted que ME [Monitor Ecclesiasticus] es el garante de fondos para la fundacion San Francisco de Asis para Servir y Ayudar a los Pobres y Aliviar el Sufrimiento, una compañia de las Islas Virgenes britanicas... [...] ME ha contribuido aproximadamente con 1.000.000.000 $ (mil millones de dolares) a la fundacion San Francisco de Asis desde su creacion el 10 de agosto de 1998. Estos fondos fueron recibidos por ME desde varios tribunales catolicos romanos e instituciones de caridad y culturales catolicas romanas para las obras de caridad de ME. Estos fondos, a su vez, han sido donados por ME para su uso por la fundacion San Francisco de Asis.10
 

NI UNA SOLA VERDAD
Este farragoso texto no contenia ni una sola verdad. Los mil mi llones de dolares que se mencionan ni existian ni habian existido.

Otra de las empresas en las que Frankel habia centrado su atencion era la Metropolitan Mortgage & Securities de Spokane, Washington. Su presidente, C. Paul Sandifur, escribio una carta al Vaticano preguntando por ambas fundaciones:

La fundacion [San Francisco de Asis] afirma ser agente de la Santa Sede y desea embarcarse en una transaccion comercial de 120 millones de dolares. La fundacion tambien afirma haber sido creada por Monitor Ecclesiasticus... a la que representa como fundacion vaticana.

Apenas dos semanas despues, el arzobispo Giovanni Battista Re, uno de los personajes mas importantes de la curia, respondio a la carta con otra en la que no mencionaba ni una sola vez a Monitor Ecclesiasticus, aunque si dedicaba una linea a la fundacion San Francisco de Asis: «Esa fundacion no ha sido aprobada por la Santa Sede ni existe en el Vaticano». Nada mas recibir la carta, Sandifur telefoneo a Frankel para pedirle explicaciones.

 

10. Ibid.

El financiero parecia relajado. No habia por que preocuparse. Evidentemente, el Vaticano no iba a admitir nada por escrito concerniente a la fundacion San Francisco de Asis. La Santa Sede no tenia el menor interes en revelar sus finanzas ni la extension de su patrimonio. Si realmente los ejecutivos de la compañia querian comprobar las credenciales de la fundacion, lo mejor que podian hacer era desplazarse a Roma y reunirse con las personas adecuadas. Asi lo hicieron, y varios representantes de las compañias que iban a ser adquiridas viajaron a Roma, donde monseñor Colagiovanni les dio toda suerte de explicaciones sobre la fundacion. Colagiovanni, no contento con implicar a la Iglesia y al papa en el fraude, llego a asegurar que Monitor Ecclesiasticus era «un canal e instrumento en el cumplimiento de la voluntad y deseos del Supremo Administrador». La fe de Frankel, en cambio, estaba depositada en la astrologia, de hecho, llego a encargar una carta astral que intentara contestar a la pregunta «¿ire a la carcel?».11

Ni los ejecutivos de las aseguradoras ni Frankel eran los unicos que se estaban poniendo nerviosos. Colagiovanni tambien estaba intranquilo. Habia mentido de palabra y por escrito y, sin embargo, todavia no habia visto un centavo de los cinco millones de dolares prometidos. Decidio escribir al abogado Bolan para pedir su mediacion y que ejerciera su «persuasiva amabilidad en el trato con Mr. D [David Rosse]. Debo solicitar que al menos esta cantidad [los cinco millones de dolares] sea transferida por su parte para que podamos continuar implementando el programa de ME».

Para evitar que otra posible victima fuera alarmada por fun cionarios del Vaticano, y asi tranquilizar a Colagiovanni, Bolan fue enviado por Frankel de nuevo a Roma para reunirse con el arzobispo Agostino Cacciavillan, presidente de la administracion del patrimonio de la Santa Sede.

 

11. Scarponi, Diane, «Former Financier Pleads Guilty», Associated Press, 15 de mayo de 2002.

A traves de este engaño, Frankel fue capaz de adquirir siete compañias aseguradoras estadounidenses. Rapidamente comenzo a utilizar la estrategia de Sindona y las despojo de sus fondos, transfiriendo importantes cantidades a empresas fantasma ubicadas en diferentes paraisos fiscales.12 Finalmente todo fue descu bierto. Cuando las autoridades economicas estadounidenses pre guntaron a la Santa Sede sobre el asunto, la curia declaro que ninguna de las dos fundaciones implicadas tenia relacion con el Vaticano. Frankel volvio a consultar a su astrologo y este le dijo que las cosas se estaban poniendo realmente feas, ante lo cual reunio todo el dinero que pudo y huyo a Europa en compañia de dos de sus novias.

En octubre de 1999, las autoridades estimaron que Frankel habia robado unos doscientos millones de dolares de las compañias estafadas. En diciembre de ese mismo año fue detenido en Alemania, donde se declaro culpable de contrabando de joyas por valor de varios millones de dolares a fin de evitar, o al menos retrasar, su extradicion a Estados Unidos. Tras un intento de fuga, fue devuelto a su pais y juzgado por diversos cargos. En 2001, el Vaticano fue demandado como complice por las comisiones de seguros de varios Estados, solicitandosele doscientos millones de dolares en concepto de reparacion.

12. Varios autores, The Crime Library, Dark Horse, Nueva York, 2002.

 

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LA MALA EDUCACION. LOS ESCÁNDALOS SEXUALES DEL CLERO

Por si los graves problemas economicos no hubieran sido suficiente, la ultima etapa del pontificado de Juan Pablo II se vio sal picada por multitud de escandalos sexuales protagonizados por sacerdotes. Tan grave llego a ser la situacion que el volumen de las Acta apostolicele seais (Actas de la sede apostolica), el boletin oficial del Vaticano, correspondiente a 2001, recogia una serie de directrices redactadas por el papa y por la Congregacion para la Doctrina de la Fe para intentar atajar este serio asunto.

Una carta del hoy papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregacion para la Doctrina de la Fe, instaba a las diocesis a informar al Vaticano de cualquier caso de esta naturaleza y a someterlo al juicio de un tribunal eclesiastico secreto a la mayor brevedad posible.

Con esta carta, esperamos no solo que estos graves delitos sean evitados, sino sobre todo que la santidad del clero y de los fieles se vea protegida por las necesarias sanciones y por el cuidado pastoral ofrecido por los obispos u otros responsables.1

La circular de Ratzinger no mencionaba nada respecto a la necesidad de denunciar ante las autoridades civiles los casos de pederastia que se descubriesen. Mas bien al contrario, hacia especial hincapie en que el contenido de la carta fuera tratado con la maxima reserva posible y no saliera del estricto marco de la Iglesia catolica.

Uno de los casos que tanto preocupaban a Ratzinger ocurrio en España en febrero de 2002, cuando Ignacio Lajas Obregon, parroco de Casar de las Hurdes, Caceres, fue detenido por un presunto delito de pornografia infantil cometido a traves de Internet. El sacerdote, de veintinueve años, fue uno de los nueve arrestados por pertenecer a una red internacional de intercambio de imagenes:

Es un hombre correcto —señalaba un vecino de Casares entrevistado por el diario El Mundo—, pero tiene un enorme vicio con el ordenador. Su madre se ha quejado en muchas ocasiones porque es taba hasta bien entrada la madrugada con el ordenador encendido.2

El obispado de Coria-Caceres emitio un comunicado en el que se destacaba la conducta ejemplar del detenido, asi como su arrepentimiento.

Tambien en España, y en ese mismo año, se hizo publico el caso de un ex juez del Tribunal Eclesiastico de Madrid, al que solo se conoce por sus iniciales, J. M. P., que fue denunciado por abusos sexuales continuados sobre una niña de cuatro años.3

 

1. Galan, Lola, «El Vaticano impone juicios secretos para casos de pederastia en el clero». El Pais, 9 de enero de 2002.

2. Zama, Marife, «Detenido un cura por pertenecer a una red de pornografia infantil», El Mundo, 14 de febrero de 2002.

3. Tristan, Rosa M-, «Denuncian a un ex juez eclesiastico por abusos sexuales a una niña», El Mundo, 8 de marzo de 2002.

 

Se

gun la denuncia, todo comenzo cuando la madre de la victima al quilo una habitacion a J. M. P., el juez que le tramito su separa cion matrimonial. La niña comenzo a tener un comportamiento anormal, pero nadie sospecho nada raro hasta que en 1996, ya con diecinueve años, confeso que habia sufrido abusos sexuales por parte de J. M. P. La madre informo al cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, para que suspendiera al sacerdote, y en 1997 puso una denuncia.

El juez ordeno someter a la joven a un tratamiento de hipnosis regresiva, el primero que se realizaba en España por orden ju dicial. La madre sufrio un gran impacto al presenciar la prueba:

«La sesion grabada es espeluznante. Mi hija vuelve a la infancia y relata agresiones terribles. Algunas tenian lugar en casa, otras en la sede del Tribunal Eclesiastico».

En España, los estudios academicos sobre abuso de menores y la implicacion del clero en estas practicas arrojan unas cifras es calofriantes. En 1994, fecha de la realizacion del estudio, se llego a la conclusion de que un 19 por 100 de la poblacion española habia sido victima de abusos sexuales siendo menor. De ellos, el 8,96 por 100 de los hombres y el 0,99 de las mujeres lo fueron a manos de un religioso catolico. Dicho de otra forma, el 4,17 por 100 de los abusos sexuales a menores han sido cometidos por un miembro del clero.4
 

4. Lopez Sanchez, Felix, Abusos sexuales a menores. Lo que recuerdan de mayores, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Madrid, 1996.

 


DIABLOS CON SOTANA
El problema de los sacerdotes pedofilos no es nuevo. Sin embargo, siempre habia sido algo de lo que se hablaba en voz baja, nunca se sabia si pertenecia al ambito de las leyendas urbanas o si era real y, como mucho, terminaba siendo tema de algun chiste de mal gusto. En 1985 las dudas sobre la realidad y gravedad del asunto comenzaron a despejarse cuando el padre Gilbert Gauthe, de Lafayette, Louisiana, confeso haber abusado sexualmente de decenas de muchachos.5 Gauthe acabo en la carcel cumpliendo una condena de veinte años. El asunto sirvio para dar publicidad, y solo en Louisiana aparecieron decenas de victimas que denunciaron abusos sexuales. En la mayoria de los casos, la Iglesia pago con dinero el silencio de los afectados, pero no fue suficiente para detener la marea negra que se le vino encima.

 

5. Berry, Jason, Lead Us Not into Temptation: Catholic Priests and the Sexual Abuse of Children, University of Illinois Press, Chicago, 2000.

La situacion se volvio alarmante. Thomas Doyie, un experto en derecho canonico del Vaticano destacado en Washington, envio un informe secreto a la Santa Sede en el que estimaba que, de no ponerse remedio, la Iglesia podria enfrentarse a un escenario en el que tendria que pagar mas de mil millones de dolares en indemnizaciones durante los proximos diez años.

En 1989 el obispo de Hawai, Joseph Ferrarlo, tuvo el dudoso honor de convertirse en el primer jerarca de la Iglesia en ser acusado de abusos sexuales. Sus abogados consiguieron que no se sentara en el banquillo, no por falta de pruebas, sino debido a un defecto de forma. Un año mas tarde, el escandalo fue aun mayor al conocerse que el acusado era el responsable de un centro de acogida de menores. Otro caso notorio fue el del padre Bruce Ritter, responsable de la Covenant House, un orfelinato especializado en jovenes con problemas. Lo que nadie podia sospechar es que en muchas ocasiones el problema era, precisamente, el padre Ritter. Varios de los antiguos inquilinos de la institucion le acusaron de abusos sexuales, tras lo cual fue enviado rapidamente a la India.

En Boston la situacion era mucho peor. En febrero de 2002 empezaron a salir a la luz los detalles escabrosos de cuarenta años de abusos sexuales en algunas de las iglesias catolicas mas conocidas de la ciudad. El cardenal Bernard Law se enfrento a una crisis de primer orden no solo por lo bochornoso y repugnante del hecho en si, sino porque centenares de victimas comenzaron a pedir compensaciones economicas por los asaltos sexuales de los curas. El cardenal intento defenderse recurriendo al argumento de que los sacerdotes culpables eran «enfermos», y, por tanto, no eran responsables de sus actos. A la justicia estadounidense, sin embargo, le parecieron criminales.

 

Las autoridades se hicieron con un listado en el que aparecian los nombres de 87 curas catalogados por la Iglesia en sus archivos como sacerdotes con un pasado de abusos sexuales a niños. En muchos de los casos, la Iglesia habia llegado a acuerdos particulares con los afectados sin denunciar los hechos ante la justicia. Las estimaciones de las autoridades hablaban de mas de mil victimas. El detonante de todo el caso fue el descubrimiento de las actividades del sacerdote John J. Geoghan, al que se le imputaron ochenta causas por abusos sexuales.
 


UN SACERDOCIO MUY EFECTIVO
No deja de ser sorprendente lo dicho por el cardenal Law cuando se hizo publica la primera condena contra Geoghan: diez años de carcel y la recomendacion de que, una vez abandonara la prision, se le vigilase estrechamente. «Tu sacerdocio ha sido muy efectivo, tristemente interrumpido por la enfermedad. Que Dios te bendiga, Jack». «Jack» le habia costado a la Iglesia 11,5 millones de euros en indemnizaciones privadas.6 El reverendo Jack buscaba en la parroquia a madres de familias numerosas que atravesaran por graves problemas economicos. Era logico que su oferta de ayuda fuera vista por esas madres agobiadas como una tabla de salvacion.

 

Pronto, el sacerdote Geoghan se hacia habitual en las casas de sus victimas: duchaba a los niños, rezaba con ellos en la cama y, ocasionalmente, les llevaba a merendar. Durante aquellos paseos, el sacerdote detenia el coche y obligaba a los niños a que le masturbaran. Despues, venia la amenaza:

«Como cuentes esto nadie te va a creer».

Una familia llego a descubrir que el cura habia abusado de sus siete hijos. Cuando se pusieron en contacto con la archidiocesis para denunciar los hechos, la carta que recibieron del cardenal Humberto Medeiros, predecesor de Bernard Law, les dejo estupefactos. Les pedia que no dieran a conocer la noticia por el propio bien de los niños: «Al mismo tiempo invoco a la compasion de Dios y comparto esa compasion en el conocimiento de que Dios perdona los pecados».

 

6. Gonzalez de la Vega, Berta, «El diablo llevaba sotana», El Mundo, 24 de febrero de 2002.

Tan grave y extenso es el problema actualmente en Estados Unidos que existe una Red de Supervivientes de Abusos Sexuales de Curas. Segun los datos que obran en poder de su presidente, David Ciohessy, entre el 2 y el 10 por 100 de los sacerdotes catolicos estadounidenses puede ser pedofilo. El numero de victimas se ha estimado en unas cien mil. El estereotipo del sacerdote abusador suele corresponderse con el de un rigido cura con sotana y doble moral. Sin embargo, los curas «progres» no se encuentran libres de sospechas. Buen ejemplo de ello es el caso del padre Paul R. Shanley.

 

En los años setenta, con su pelo largo y su ropa informal, asi como su defensa a ultranza de los drogadictos y los homosexuales, representaba en Boston la encarnacion del cura «amigo». Tal vez demasiado. Su atractivo fisico y su carisma provocaron que recibiera no pocas tentaciones para pecar con al guna de sus feligresas, pero sus gustos no iban por ahi. Al padre Shanley le gustaba el juego, en especial las partidas de strip po ker7 que organizaba con los jovencitos de su parroquia. Shanley decia a los adolescentes que Dios le utilizaba para averiguar quien era homosexual. Cuarenta y dos victimas identificadas hasta el momento sufrieron sus abusos.
 


ESCÁNDALO EN POLONIA
Para el papa, mucho peor que el gigantesco problema surgido en Boston fue comprobar que su Polonia natal tampoco se libraba de estos terribles hechos. El implicado en aquella ocasion fue el arzobispo de Poznan, Julius Paetz, acusado de agredir sexualmente a varias decenas de sacerdotes y seminaristas de su propia diocesis. Roma envio una comision investigadora a Poznan, que interrogo durante una semana a los clerigos que afirmaban haber sido victimas de las agresiones sexuales del arzobispo, asi como a varias decenas de sacerdotes y fieles. Todos se ratificaron en sus denuncias y el rector de un seminario que se encuentra a doscientos metros del palacio episcopal, el padre Tadeus Karzkosz, conto que tenia prohibido al arzobispo el acceso a sus instalaciones.8

 

7. Variante del poquer tradicional que consiste en apostar prendas de vestir hasta que la mayoria de los participantes se quedan desnudos. (N. del A.)

8. Vidal, Jose Manuel, «Un arzobispo polaco es acusado de abusar sexualmente de seminaristas», El Mundo, 25 de febrero de 2002.


El de Polonia no fue un caso aislado. En Europa comenzaron a surgir una cascada de hechos similares a los denunciados en Estados Unidos. En Austria, el arzobispo de Viena, Hermann Groer, fue forzado a dimitir tras ser acusado de abusar de varios jovenes en un seminario. Su sustituto, el cardenal Christoph Schonborn, no tuvo mas remedio que reconocer la veracidad de las informaciones y pedir disculpas publicamente. Mientras, en Irlanda, la Iglesia desembolsaba mas de cien millones de dolares para indemnizar a los afectados por los abusos sexuales.

Francia se estremecio con la condena a tres meses de carcel contra el obispo de Bayeux-Lisieux, Fierre Pican, culpable de «haberse abstenido de denunciar» los actos pedofilos de un cura de su diocesis, Rene Bissey. Para el tribunal, «dado que se trata de niños, el silencio del señor obispo supone un excepcional tras torno del orden publico». Ya en octubre de 2000, Bissey habia sido condenado a dieciocho años de carcel por haber abusado sexualmente de varios menores de quince años. Aunque el obispo Pican sabia del comportamiento delictivo de Bissey nunca lo condeno, limitandose a apartarlo durante algun tiempo de la enseñanza y a trasladarlo cuando los rumores sobre sus abusos sexuales con los niños se habian vuelto demasiado notorios.9

Poco despues de lo ocurrido en Polonia, el 10 de marzo de 2002 el fantasma del abuso sexual regreso a Estados Unidos, obligando a dimitir al obispo de Florida, Anthony J. O'Connell, que admitio publicamente que veinticinco años atras habia abusado de dos seminaristas: «Quiero pedirles disculpas sincera y humildemente, y quiero que me perdonen por el daño, la confusion, el dolor y el enfado que mis palabras puedan producir».10

 

9. «Condenado el obispo frances que no denuncio a un sacerdote pederasta». El Pais, 5 de septiembre de 2001.

10. Cuna, Felipe, «Dimite un obispo de Florida tras admitir que abuso de dos seminaristas», El Mundo, 10 de marzo de 2002.
 

O'Connell admitio que a finales de la decada de los setenta se metio en la cama, desnudo, con Christopher Dixon, un joven que habia acudido a el para pedirle consejo. El obispo dijo que no mantuvo relaciones sexuales y que solo hubo tocamientos. Con la cabeza baja, O'Connell confirmo mas tarde que esto sucedio en otra ocasion, aunque se desconoce la identidad de la victima. La cosa no llego a mas dado que la diocesis de Misuri, a la que pertenecia, silencio el asunto pagando 125.000 dolares. Se da la circunstancia de que O'Connell habia llegado a Florida tres años antes para sustituir al obispo J. Keith Symons, que tambien ceso en su cargo tras confesar abusos a menores.

Quince dias mas tarde, en Nueva York, la tercera diocesis de Estados Unidos, el cardenal Edward Egan tuvo que justificar su decision de permitir el ejercicio a sacerdotes involucrados en abusos cuando era obispo de Bridgeport (Connecticut). En una misiva repartida por las 413 parroquias de la ciudad, Egan aseguro que los casos sucedieron antes de que el asumiese la direccion y que una comision psiquiatrica respaldo el regreso de aquellos sacerdotes al ministerio.

El alud de denuncias trajo consigo una ingente cantidad de dinero para acallar a las victimas. En 1992 se estimaba que la Iglesia habia gastado 400 millones de dolares en este tipo de acuerdos. Solo en la diocesis de Boston los arreglos extrajudiciales le costaron a la Iglesia aproximadamente treinta millones de dolares. En 1996, las parroquias de Dallas tuvieron que hacer frente al pago de otros treinta millones. En San Louis, casi dos millones. En muchas ocasiones, la estrategia de defensa de la jerarquia catolica fue tratar de criminalizar a las victimas y asi ahorrarse el pago de indemnizaciones. La diocesis de Santa Fe, Nuevo Mexico, llego a contratar a un detective privado para indagar el pasado de un joven que habia denunciado a un sacerdote, involucrado anteriormente en otros casos de abusos.

11. Anguila Parrado, Julio, «Los escandalos acorralan a la Iglesia de EE UU», U Mundo, 2.5 de marzo de 2002.


EL ABORTO DEL PADRE JOHN
En California, las diocesis de Orange y Los Ángeles extendieron un cheque de 1,2 millones de dolares a Lori Capobianco Haigh, una mujer que durante su adolescencia mantuvo una relacion con el sacerdote John Lenihan, que la ayudo posteriormente a abortar. Los abusos de Lenihan comenzaron cuando Haigh tenia tan solo catorce años. Los contactos sexuales culminaron con un embarazo a los dieciseis:

«El padre John me condujo hasta su banco, me dio dinero para pagar el aborto, pero no vino conmigo a la clinica... No le preocupaba el estado de mi alma». Los abusos terminaron cuando «el padre John se intereso por otra mujer».

En su demanda, Lori Haigh acusaba a los responsables de la diocesis de desoir sus reiteradas peticiones de ayuda y de no tomar medidas contra Lenihan, pese a que las primeras quejas contra el databan de 1978. En una ocasion, Haigh asegura que uno de los sacerdotes trato de besarla despues de que le hubiese contado los abusos que sufria del padre John.12

Pero la Iglesia no solo se gastaba dinero en acuerdos extrajudiciales. Las sentencias de los tribunales imponian indemnizaciones mucho mas cuantiosas. En 1997 un tribunal de Dallas dicto una sentencia a favor de las victimas del padre Rudy Koss, imponiendo el pago de 120 millones de dolares. En las posteriores apelaciones la sentencia quedo reducida a treinta millones, pero aun asi la diocesis se vio obligada a vender parte de sus propiedades. El abogado Roderick McLeish, representante de muchas de estas victimas, estimaba que aquellas cantidades eran solo la punta del iceberg de un «agujero» economico importantisimo en las arcas de la Iglesia.13

12. Anguita Parrado, Julio, «La Iglesia paga a una mujer para evitar que denuncie a un cura». El Mundo, 3 de abril de 2002.

13. Symonds, William C., «The Economic Strain of the Church», Business Week, 15 de abril de 2002.

En España la cosa tuvo algunos matices diferentes y el Tribunal Supremo condeno a una compañia aseguradora a indemnizar como responsable civil subsidiaria a tres niños que sufrieron abusos sexuales por parte del director de un centro dependiente de una parroquia de la localidad barcelonesa de Llagosta.14

Asi las cosas, en abril de 2002 el Vaticano fue denunciado y llamado a juicio en los Estados de Florida y Oregon para responder a las acusaciones de conspiracion y de encubrimiento a los sacerdotes que ejercieron abusos sexuales y pedofilia. Era la primera vez que el nombre del Vaticano aparecia vinculado con el abuso a menores. Juan Pablo II no figuraba en la lista de los sospechosos llamados a declarar, pero el tribunal pretendia poner en evidencia a otros altos dignatarios de la Iglesia romana.15

 

En Cleveland, mas o menos por las mismas fechas, el reverendo Don Rooney aparecio muerto al volante de su coche con un disparo en la cabeza despues de faltar a una cita con sus superiores, que iban a preguntarle respecto a las denuncias que pesaban sobre el por haber abusado de una joven.16 Se suicido antes de hacer frente a sus actos.

 

14. «El seguro de una iglesia indemniza a tres niños que sufrieron abusos», El Mundo, 15 de abril de 2002.

15. Amon, Ruben, «Citan al Vaticano a juicio por encubrir a los curas pedofilos», El Mundo, 5 de abril de 2002.

16. Cuna, Felipe, «El cardenal de Los Angeles, acusado de abusos sexuales», El Mundo, 7 de abril de 2002.

En Estados Unidos el asunto habia adquirido unas proporciones enormes, convirtiendose en tema prioritario de actualidad nacional. El presidente George W. Bush llamo la atencion de la Santa Sede diciendo que estaba seguro de que la Iglesia limpiaria su imagen y haria lo correcto. El asunto habia llegado demasiado lejos y Juan Pablo II mando llamar al Vaticano a los cardenales estadounidenses para discutir la situacion. En aquel momento ya habia alrededor de 600 sacerdotes acusados de abuso a menores. La negativa del pontifice de suspender a los sacerdotes encontrados culpables de estos hechos habia suscitado las mas encendidas criticas a nivel mundial. Los curas pedofilos solo serian separados del sacerdocio si el hecho era «establecido, notorio y reiterado»...17

 

17. Clarin, 25 de abril de 2002.
 


RELACIONES PÚBLICAS, PECADOS PRIVADOS
La cumbre de los cardenales estadounidenses con Wojtyla fue percibida como «un ejercicio de relaciones publicas (...) para ha cer ver que el Papa se ocupa del asunto».18 Razones sobraban, ya que ademas de poner en evidencia la descomposicion politica y moral de la Iglesia, el escandalo amenazaba con arruinar a las instituciones educativas catolicas, cuyo prestigio iba mermandose poco a poco.

Los cardenales norteamericanos fueron reprendidos duramente, pero no por haber consentido semejantes desmanes en sus dominios, sino por su falta de discrecion, por haber reconocido la existencia de abusos sexuales y por entregar a la justicia, contra las ordenes expresas de la Santa Sede, los nombres de los culpables.19 El papa emitio una carta titulada Sacramentorum sanctitatis tutela (Tutela de la santidad de los sacramentos) en la que se reafirmaba la autoridad absoluta y exclusiva de la Congregacion para la Doctrina de la Fe en los casos de delitos sexuales,20 actuando por encima de las autoridades laicas y, a ser posible, sin conocimiento de estas.

 

18. The New York Times, 19 de abril de 2002.

19. The New York Times, 20 de abril de 2002.

20. Acta apostolicele seais, vol. XCIII, num. 11, 5 de noviembre de 2001.

Tras la reunion vaticana del papa con los cardenales pudo detectarse un cambio radical en la estrategia juridica de la Iglesia. La litigacion agresiva reemplazo a los acuerdos extrajudiciales. No se iba a dar mas dinero facil. La nueva estrategia se basaba en la investigacion de la vida privada de las victimas, buscando antecedentes que mermasen su credibilidad o pusieran en duda la responsabilidad de los agresores. Ya no se darian mas documentos internos de la Iglesia a la justicia. En ultimo extremo, se pro curaria alargar lo mas posible los procesos judiciales, intentando, asi, que el delito prescribiese. Estas tacticas suponian para las victimas pasar por otra experiencia dolorosa antes de obtener justicia.

(El asidero al que se agarro la Iglesia consistia en que cuando el afectado acudiese a otro sacerdote para denunciar los hechos, este recurriese a una argucia sutil y efectiva para no tener que denunciar al compañero y, a la vez, librarse de los cargos de encubrimiento. Simplemente, instaba a la victima a que contase lo su cedido bajo la formalidad del sacramento de la confesion, cuyo secreto esta protegido por las leyes.)

Con todo ello, lo que se hacia era perpetuar una tradicion de secretismo y ocultismo respecto a estos crimenes. Ya en 1962, Juan XXIII emitio un documento titulado Crimine solicitaciones, en el que se hacia explicita referencia a los delitos sexuales cometidos por los sacerdotes, instando a la jerarquia catolica a mantenerlos en el mas estricto de los secretos bajo pena de excomunion.

Las buenas noticias para el Vaticano eran que sus cuentas se encontraban a salvo. Como Estado soberano, la Santa Sede no podia ser demandada ni obligada a pagar indemnizaciones. En todos los casos anteriores fueron las diocesis las que tuvieron que pagar con sus propios recursos una situacion especialmente grave, debido a que los escandalos afectaron a algunas de las economicamente menos favorecidas. Scott Appleby, director del Centro Cushwa de Estudios Catolicos de la Universidad de Notre Dame, resume perfectamente la situacion: «Muchos programas de ayuda han tenido que ser suprimidos y los pobres han sido los mas afectados».21

La diocesis de Santa Fe se vio forzada a vender una casa de retiro para monjas dominicas. Chicago y Dallas tambien tuvieron que vender propiedades. Las compañias de seguros pasaron a especificar expresamente la no cobertura de la pedofilia en las polizas que se suscribian con la Iglesia. Ademas, las donaciones, sobre todo en Estados Unidos, el pais en el que son mas cuantiosas, cayeron en picado. Una vez mas, las arcas de la Iglesia se vaciaban bajo la sombra del escandalo.

21. Dillion, Sam y Wayne, Lesile, «As Lawsuits Spreads, Church Faces Questions of Finances», The New York Times, 13 de junio de 2002.
 

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