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ÍNDICE BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DEL
VATICANO
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Pactando con el diablo.
Mussolini y Pio XI
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El mercader en el templo.
Bernardino Nogara, el constructor de las finanzas vaticanas
-
El Papa de Hitler. Pio XII y el
Tercer Reich y El Banco de Dios. El Instituto para las Obras de Religion
-
El otro holocausto. El Vaticano
y el genocidio en Croacia y Ratas a la carrera. El Vaticano al final de la segunda guerra mundial
-
Haciendo balance. El Vaticano y
la posguerra y El Papa que no fue. Gregorio XVII y Juan XXIII
-
El banquero de la mafia, Michele
Sindona y Pablo VI y Propaganda Due. La Masoneria fascista
-
La sombra de San Pedro. El nuevo
poder de Michele Sindona, Altas finanzas, altos delitos. La increible historia de los bonos falsos
-
El crack Sindona. El hundimiento
de las finanzas vaticanas
-
33 dias. La prematura muerte de
Juan Pablo I
-
Un comienzo accidentado. El
escandalo del Banco Ambrosiano
-
El juicio final. Los destinos de
Paul Marcinkus, Michele Sindona y Licio Gelli
, El golpe. Los nuevos escandalos
financieros del Vaticano
, La mala educacion. Los
escandalos sexuales del clero
37 Doctrinas Catolicas Romanas
La Salvacion por Medio de la Iglesia
La Salvacion por Medio de Buenas Obras
La Iglesia Perdona los Pecados
La Unica Iglesia Verdadera
El Bautismo Salva
El Papa: Vicario de Cristo
El Papa: Infalible
Los Sacramentos Salvan
El Pecado de Presuncion
El Bautismo de Niños
Grados de Pecado
La Doctrina de la Transubstanciacion
La Eucaristia: Nos Guarda del Pecado
La Eucaristia: Ayuda a los Muertos
Maria: Salvadora
Maria: Fue Salva Desde su Nacimiento
Maria: Virgen Perpetua
Maria: Fuente de Santidad
Maria: Intercesora
Maria: Receptora de las Oraciones
Maria: Reina del Universo
La Misa
El Purgatorio
La Oracion a los Santos
La Oracion por los Muertos
Las Imagenes
La Confirmacion
La Confesion de Pecados al Sacerdote
Las Indulgencias
La Interpretacion de la Palabra de Dios
La Oracion Catolica
La Penitencia
Son Cristianos los Catolicos?
Es Posible que 850 Millones de Catolicos Esten Equivocados?
La Reconciliacion
El Celibato
La Uncion de los Enfermos
Apendice 1 Confusion
Apendice 2 Una Invitacion
Apendice 3 La Suplica de Dios
Apendice 4 Libertad o Esclavitud?
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EL PAPA DE HITLER PÍO XII Y EL TERCER REICH
Al igual que buena parte de los politicos europeos de la epoca, Pio
XI quiso pactar con Hitler, apaciguar a la bestia. Ésta es la
historia de los dificiles acuerdos entre Hitler y la Santa Sede, de
una enciclica perdida que podria haber cambiado la historia del
mundo y de la muerte poco clara del papa que, demasiado tarde, quiso
plantarle cara al mal que se habia instalado en Alemania.
Las relaciones entre el movimiento nazi y la Iglesia no habian
empezado con buen pie. El marcado sentido pagano del que estaba
teñida buena parte de la ideologia hitleriana no podia ser visto con
buenos ojos por los jerarcas de la Iglesia alemana. Segun la
teoria nazi, dado que el cristianismo tenia sus raices en el
Antiguo Testamento, quien estaba contra los judios debia estar
igualmente contra la Iglesia catolica. Los nazis invocaban «la
indispensable arma del espiritu de la sangre y de la tierra contra
la peste hebrea y el cristianismo».
En una viñeta publicada en el
periodico Der Stürmer, perteneciente a uno de los organos del
partido nazi en 1934, un judio, ante la
imagen de Cristo en la cruz, dice: «... Le hemos matado, le hemos
ridiculizado, pero somos defendidos todavia por su Iglesia...». En
otra viñeta del mismo periodico publicada en 1939, un sacerdote
catolico es presentado mientras estrecha dos grandes manos: una con
la estrella judia y la otra con la hoz y el martillo.
No obstante, esta hostilidad era mutua. Prueba de ello es lo
publicado en su dia en Der Gerade Weg (El Camino Recto), el
semanario catolico de mayor circulacion en Alemania: «Nacionalsocialismo significa enemistad con las naciones vecinas, des
potismo en los asuntos internos, guerra civil, guerra internacional. Nacionalsocialismo significa mentiras, odio, fratricidio y
miseria desencadenada. Adolf Hitler predica la ley de las mentiras. Habeis caido victima de los engaños de alguien obsesionado con
el despotismo. Despertad».1
1. Der Gerade Weg, num. 37, 11 de septiembre de 1931.
Parecia evidente que el Gott mituns (Dios esta con nosotros) que se
leia en el emblema de los nazis no se referia al Dios de los
catolicos. Los diaconos luteranos, en cambio, habian sido mucho mas
complacientes con el nuevo movimiento. Luteranos eran, por ejemplo,
los miembros del Movimiento Aleman Cristiano, de caracter
abiertamente antisemita y nacionalista, muchos de cuyos miembros
terminaron engrosando las filas del partido nazi. Es algo que no
deberia sorprendernos si tenemos en cuenta que el mayor antisemita
de la historia alemana despues de Adolf Hitler fue, precisamente,
Martin Lutero, el fundador del protestantismo. El consejo de
Lutero relativo a los judios era:
«Primero, sus sinagogas o iglesias
deben quemarse... Segundo, sus casas deben asimismo ser derribadas y
destruidas... En tercer lugar, deben ser privados de sus libros de
oraciones y talmudes en los que enseñan tanta idolatria, mentiras,
maldiciones y blasfemias. En cuarto lugar, sus rabies deben tener prohibido, bajo pena de muerte,
enseñar jamas...».2
El nombramiento de Hitler como canciller fue aplaudido por los
protestantes, mientras que los obispos catolicos condenaron las
teorias nazis mediante las siguientes prohibiciones:
• Los catolicos no podian pertenecer al Partido Nacionalsocialista
ni asistir a sus concentraciones. • Los miembros del partido no podian recibir los sacramentos ni
ser enterrados como cristianos. • Los nazis no podian asistir en formacion a ningun acto catolico,
incluidos los funerales.3
2. Encyclopedia Judaica, volumen III, McMillan, Nueva York, 1971.
Cita de Acerca de los judios y sus mentiras, Martin Lutero, 1543.
3. Cornweil, John, op. cit.
A consecuencia de esto, el partido catolico Zentrum fue apoyado y
votado en masa por los judios.
No obstante, este panorama iba a cambiar de manera radical con el
nombramiento del arzobispo Eugenio Pacelli, antiguo nuncio de Su
Santidad en Alemania, y futuro Pio XII, como secretario de Estado
del Vaticano.
Inmediatamente despues de su ordenacion como obispo en 1917, Pacelli
tuvo que dejar Roma para establecerse en Alemania, donde
permanecio los siguientes trece años. Curiosamente, la nunciatura
se encontraba en Munich, frente al edificio que mas tarde se
convertiria en la Casa Marron, la cuna del nazismo.
Pacelli se encontro un pais desestructurado y destruido por la
guerra. Nada mas llegar fue testigo de la revolucion proletaria en
Munich en 1918. En una carta a Gasparri, describio asi los acontecimientos:
Un ejercito de trabajadores corria de un lado a otro dando orde
medio, una pandilla de mujeres jovenes, de dudosa apariencia
judias como todos los demas, daba vueltas por las salas con sonrisas
provocativas, degradantes y sugestivas. La jefa de esa pandilla de
mujeres era la amante de Levien [dirigente obrero de Munich], una
joven mujer rusa, judia y divorciada [...]. Este Levien es un hombre
joven, de unos 30 o 35 años, tambien ruso y judio. Palido, sucio,
con ojos vacios, voz ronca, vulgar, repulsivo, con una cara a la vez
inteligente y taimada.4
Pero la mision principal de Pacelli tenia que ver poco con su
evidente antipatia personal hacia los revolucionarios judios. A
pesar de su mayoria protestante, Alemania contaba con una de las
mayores poblaciones del planeta. Ademas, la Iglesia habia gozado
tradicionalmente de una amplia autonomia garantizada por una serie
de concordatos con los gobiernos regionales. Una de las principales
misiones de Pacelli en Alemania era «la imposicion, a traves del
codigo de derecho canonico de 1917, de la suprema autoridad papal
sobre los obispos catolicos, clerigos y fieles».5
Para lograr este fin, tuvo que renegociar los concordatos existentes
con los Estados regionales alemanes y propiciar una alianza entre
todas las fuerzas de la derecha alemana6 con la esperanza de poder
negociar un concordato con la propia nacion alemana que sirviera
para solidificar definitivamente la autoridad del Vaticano.
4. Cornweil, John, op. cit.
5. Ibid
6 Lacroix-Riz, Annie, Le Vatican, lEurope et le Reich, de la
premiere guerre mondiale a la guerre froide.Armand Colin, Paris,
tercera edicion
CAMBIO DE TÁCTICA
A pesar de los incendiarios comentarios de sus correligionarios
sobre temas religiosos, el fervor fanatico de Hitler no nublaba en
absoluto su juicio. Sabia perfectamente que, le gustase o no, el
exito del Tercer Reich pasaba necesariamente por mantener unas
buenas relaciones con el Vaticano. En su obra Mein Kampf (Mi lucha)
recuerda a sus lectores como el partido catolico vencio al mismisimo
Bismarck cuando este intento hacer una politica denominada
Kulturkampf (Lucha cultural).7
En aquella epoca, los colegios
religiosos pasaron a ser controlados por el Estado, la Compañia de
Jesus fue prohibida, comites laicos se hicieron cargo de las
propiedades de la Iglesia y los obispos que se resistieron a estas
medidas fueron multados, arrestados o tuvieron que exiliarse. Sin
embargo, el resultado fue el contrario del esperado. La oposicion
catolica se unio ante la amenaza comun, cristalizando esta alianza
en la creacion de un poderoso partido catolico, el Zentrum.
7. Hitler, Adolf, Mein Kampf, 1925.
Hitler tenia muy claro que el nacionalsocialismo no podia permitirse
el lujo de incurrir en los mismos errores que la Kulturkampf, asi
que decidio incorporar el cristianismo al texto de sus discursos,
presentando a los judios no solo como los enemigos de la raza aria,
sino tambien de toda la cristiandad:
«No importa si el judio individual es decente o no. Posee ciertas
caracteristicas que le han sido dadas por la naturaleza y nunca
podra librarse de ellas. El judio es dañino para nosotros... Mis
sentimientos como cristiano me inclinan a ser un luchador por mi
Señor y Salvador. Me llevan a aquel hombre
que, alguna vez solitario y con solo unos pocos seguidores, re
conocio a los judios como lo que eran, y llamo a los hombres a
pelear contra ellos... Como cristiano, le debo algo a mi propio
pueblo».8
Ademas, no hay que olvidar que el propio Hitler era catolico. De
niño asistia a clases en un monasterio benedictino, cantaba en el
coro y, segun su propio relato, soñaba con ser ordenado sacerdote.9
Hitler nunca renuncio a su catolicismo:
«Soy ahora, como antes, un catolico, y siempre lo sere», enfatizo
a uno de sus generales.10 La Iglesia, por su parte, premio esta
fidelidad no excomulgandole a pesar de sus multiples excesos.
Por su parte, el recien nombrado secretario de Estado, el cardenal
Pacelli, estaba igualmente interesado en mejorar las relaciones con
la Alemania de Hitler. En esta alianza, Pacelli veia dos ventajas
muy importantes. Por un lado, Hitler era una garantia de que el
comunismo no fructificaria en Alemania.
El comunismo era el gran
enemigo en la epoca del pontificado de Pio XI, que sostenia que
«el comunismo es intrinsecamente perverso porque socava los
fundamentos de la concepcion humana, divina, racional y natural de
la vida misma y porque para prevalecer necesita afirmarse en el
despotismo, la brutalidad, el latigo y la carcel». Por otro lado,
contar con los favores del Führer podria conducir a la firma de un
concordato tan ventajoso como el establecido con Mussolini en su
dia.
8. Hitler's Third Reich: A Documentary History, editada por L.
Snyder, NelsonHall, Chicago, 1981. Cita del discurso pronunciado
el 12 de abril de 1922 e impreso en el Volkischer Beobachter el 22
de abril de 1922.
9. Shirer, William L., The Rise ana fall ofthe Third Reich, Simon &
Schuster, Nueva York, 1960.
10. Toland, John, Adolf Hitler, Doubleday, Nueva York, 1976. Cita de
Heeresadjutant bei Hitler, 1938-1943, del general G. Ángel, 1974.
LA POLÍTICA HACE EXTRAÑOS COMPAÑEROS DE CAMA...
Pacelli contaba con la ventaja que le proporcionaba su periodo como
nuncio en Alemania y estaba sumamente familiarizado con los
entresijos politicos del pais. Tenia, ademas, multiples contactos
en el Zentrum; el mas importante de ellos era su gran amigo Ludvig
Kaas, un sacerdote que llego a presidente de esta formacion
politica. A traves de Kaas, Pacelli presiono al partido para que
negociara una alianza con Hitler.
Cuando Heinrich Brüning fue
elegido canciller, Pacelli le sugirio que le ofreciera a Hitler un
puesto en el gabinete. Al quedar patente que el canciller no estaba
dispuesto a atender semejante sugerencia, tanto el Vaticano como
el presidente de su propio partido le retiraron su apoyo, dejando
al gobierno a merced de sus enemigos.
Brüning fue finalmente sustituido por Franz von Papen, que a
instancias de Kaas convencio al presidente Hindenburg, que a la
sazon miraba con recelo y desden a los nazis, para que llamara a
Hitler para formar gobierno. Adolf Hitler fue nombrado canciller
aleman el 28 de enero de 1933. Su partido, el nacionalsocialista,
estaba en minoria, pero Hitler tardo solo tres dias en convocar
nuevas elecciones.
En la campaña electoral para las elecciones del 5 de marzo de 1933,
se hizo patente, por primera vez, la oposicion entre el nacionalsocialismo y el mundo catolico. El 16 de febrero de 1933, en
un comunicado recibido en la secretaria de Estado del Vaticano, el
nuncio monseñor Cesare Orsenigo decia: «La lucha electoral en
Alemania ha entrado ya en su climax [...].
Por desgracia, tambien la
religion catolica es utilizada con frecuencia por unos y por otros
con objetivos electorales. El Zentrum cuenta naturalmente con el
apoyo de casi la totalidad del clero y de los catolicos y, con tal
de lograr la victoria, actua sin preocuparse de las
ponencias que podrian derivarse para el catolicismo penosas
consecuencias que podrian derivarse para el catolicismo
en caso de una victoria adversaria».
Fn las elecciones del 5 de marzo, los nazis lograron diecisiete
millones de votos. Pero, con todo, la mayoria seguia rechazando a
Hitler, ya que ese resultado solo representaba un 44 por 100. Hitler
no tenia en el Reichstag los dos tercios necesarios para hacer su
revolucion y establecer la dictadura con el consentimiento del
Parlamento. Decidio entonces recurrir a un procedimiento
extraordinario recogido en la Constitucion alemana y pedir al
Reichstag la aprobacion de una ley de plenos poderes. Esto le
conferiria a su gabinete facultades legislativas durante los siguientes cuatro años.
Sin embargo, se necesitaban dos tercios de la Camara para aprobar
una ley como esa. Para cumplir este tramite parlamentario, los
nazis precisaban del apoyo del Zentrum, que se habia mantenido
fuerte con un 14 por 100 de los votos. Este apoyo lo condiciono el
cardenal Pacelli a la firma de un concordato con el Vaticano.
Kaas
utilizo este compromiso, que califico como «el exito mas grande que
se haya conseguido en cualquier pais en los ultimos diez años»,11 y
pudo reunir los apoyos parlamentarios que necesitaba Hitler, que de
esta forma subio al poder gracias a las gestiones secretas de la
Santa Sede. Con una mayoria absoluta por escaso margen, los nazis
aprobaron la ley de plenos poderes, que supuso que las relaciones
entre los nazis y el Vaticano subieran a un nuevo nivel.
11. Lewy, Guenter, The Catholic Church and Nazi Germany, Da Capo
Press, Nueva York,2000.
A partir de ese momento, la Iglesia alemana se vio forzada a
reconsiderar su actitud anterior hacia los nazis: «Sin revocar el
juicio expresado en declaraciones previas respecto a ciertos errores eticos y religiosos, el episcopado tiene confianza en que las
prohibiciones generales y avisos no necesiten ser tenidos en cuenta mas. Para los cristianos catolicos, para los que la voz de la
Iglesia es sagrada, no es necesario en este momento hacer admoniciones especiales para que sean leales al gobierno legalmente
establecido y cumplir concienzudamente para con los deberes de la
ciudadania, rechazando por principio todo comportamiento ilegal o
subversivo».
De esta manera, el potencial de oposicion al nazismo de
veintitres millones de catolicos alemanes quedaba anulado. Como
muestra del cambio de clima entre la Iglesia y el nazismo se
permitio que los catolicos se afiliaran al partido y se volvio a
administrar los sacramentos a los nazis, incluso a aquellos
uniformados.
ANTES LA LEY QUE LA CONCIENCIA
Como sucedio anteriormente en Italia, el partido catolico, en este
caso el Zentrum, quedaba entregado e indefenso en manos del
dictador. Hitler cumplio su parte del trato y el concordato se ter
mino de redactar el 1 de julio de 1933. Convencidas ambas partes
de las ventajas que ofrecia el acuerdo, su negociacion solo duro
ocho dias. Tambien, como en el caso italiano, los terminos del
acuerdo eran sumamente favorables para la Iglesia.
Los catolicos
alemanes quedaban sujetos al codigo de derecho canonico, las obras
sociales de la Iglesia recibirian apoyo popular y no se tolerarian
criticas publicas a la doctrina catolica. Aqui tambien hubo un
sustancioso apartado economico que tomo forma con el establecimiento
del Kirchensteuer, un impuesto aplicable a todos los catolicos
alemanes.12
12. Yailop, David, op. cit.
Este impuesto supuso un enorme caudal de recursos economicos para
la Iglesia, ya que se deducia directamente de la nomina de los
trabajadores y suponia un 9 por 100 del total del salario bruto.
Millones de marcos fluyeron en este concepto hasta casi el final de
la Segunda Guerra Mundial. Llama poderosamente la atencion que este
impuesto, negociado y establecido por Hitler, aun este vigente en
Alemania, y que constituya por si solo entre el 8 y el 10 por 100 de
lo que recauda la hacienda germana.
A cambio de tanta generosidad, Hitler solo pidio un pequeño favor
añadido: la disolucion del Zentrum, peticion que Pacelli le
concedio: «Se empeñaron en hacer un concordato a toda costa, y la
consecuencia fue la caida del partido catolico Zentrum, lo que
dejaba el campo libre a Hitler».13 Ademas, Hitler se reservo como
garantia el articulo 16 del concordato, segun el cual todos los
obispos alemanes estaban obligados a realizar el siguiente ju
ramento ante la Reichsstatthalter (la bandera del Tercer Reich):
«Juro ante Dios y sobre los Santos Evangelios y prometo, al con
vertirme en obispo, ser leal al Reich aleman y al Estado. Juro y
prometo respetar al gobierno constitucional y hacerlo respetar por
mis clerigos». El cardenal arzobispo emerito de Barcelona, Ricard
Maria Caries, dijo el 26 de abril de 2005, en una entrevista a
TV3, que «obedecer antes la ley que la conciencia lleva a
Auschwitz», en referencia a la obligatoriedad de los funcionarios de
celebrar bodas homosexuales. Sin meternos en el asunto de las bodas,
creemos que esa frase es perfectamente aplicable a los obispos que
realizaron aquel juramento.
13. Vivas, Ángel, «David Solar reconstruye El ultimo dia de Adolf
Hitler», El Mundo, 27 de junio de 2002.
Juramentos aparte, como ya habia sucedido con Mussolini, el
entendimiento politico no tenia nada que ver con la simpatia per
sonal. Como explicaba su colaboradora cercana, sor Pasqualina,
y que confirmaron otros testigos, Pacelli decia de Hitler lindezas
como:
«Este hombre esta completamente exaltado; todo lo que dice y
escribe lleva la marca de su egocentrismo; es capaz de pisotear
cadaveres y eliminar todo lo que le suponga un obstaculo. No llego a
comprender como hay tantas personas en Alemania que no lo entienden
y no saben sacar conclusiones de lo que dice o escribe. ¿Quien de
estos al menos se ha leido su espeluznante Mein Kampf?».
HORST WESSEL
Ajeno a estas opiniones, Hitler, a quien el papa piropeo diciendo
que era el estandarte mas indicado contra el comunismo y el nihilismo,14 estaba encantado con el trato y «expreso la opinion de
que podia ser considerado como un gran logro. El concordato daba a
Alemania una oportunidad y creo un area de confianza que fue
particularmente significativa en el desarrollo de un frente contra
la juderia internacional».15 Con el concordato, Hitler recibio el
mejor regalo que le podia hacer Roma para refrendar su golpe
parlamentario.
14. Garcia de Cortazar, Fernando y Lorenzo Espinosa, Jose Maria, Los
pliegues de la tiara. Los Papas y la Iglesia del siglo XX, Alianza
Editorial, Madrid, 1991.
15. Cornweil, John, op. cit.
En el Consejo de Ministros celebrado el 11 de julio
de 1933, Hitler exponia ante el gabinete las ventajas del acuerdo,
que, segun el, se centraban en tres aspectos principales:
• La Santa Sede se habia visto finalmente obligada a negociar con un
partido al que habia considerado anticristiano y enemigo de la
Iglesia. • El juramento de los obispos sometia a estos al Estado y al
gobierno del Reich, un hecho que habria sido impensable apenas unos
meses antes. • La Iglesia renunciaba a la actividad politica, dejando manos
libres a los nazis para operar a su antojo.
El acto de la firma tuvo lugar el 20 de julio de 1933. Los fir
mantes fueron Von Papen, en representacion del Estado aleman, y
Pacelli, en la del Vaticano. Las declaraciones publicas fueron de
gran satisfaccion por ambas partes. En una carta a los miembros del
partido fechada el 22 de julio, Hitler se congratulaba diciendo:
«El tratado muestra al mundo entero, clara e inequivocamente, que
la afirmacion de que el nacionalsocialismo es hostil a la religion
es falsa».
Por su parte, el nuncio Orsenigo celebro una misa solemne
de accion de gracias en la catedral de Berlin, finalizandola con
la entonacion del Horst Wessel Lied, el himno del partido nazi:
La bandera en alto, / la compañia en formacion cerrada, / las S.A.
marchan / con paso decidido y silencioso. Los camaradas / caidos en el frente rojo / marchan en espiritu / en
nuestra formacion. La calle libre / por los batallones marrones, / la calle libre / por
los soldados que desfilan. Millones, llenos de esperanza / miran la esvastica; / el dia rompe,
/ para el pan y la libertad. Por ultima vez / es lanzada la llamada, / para la pelea / todos es
tamos listos. Pronto ondearan las banderas de Hitler / en cada calle / la escla
vitud / durara tan solo un poco mas.16
16. Die Fahne hoch / Die Reihen fest geschiossen / S.A. marschiert /
Mit ruhig festem Schritt.
Poco imaginaba Horst Wessel que el himno que compuso para el partido
nazi acabaria siendo entonado en una catedral catoli, ca. Hijo de un
pastor protestante, abandono sus estudios de Derecho en 1926 para
unirse a los camisas pardas de Hitler. Su notable inteligencia y
la fuerza de su conviccion politica hicieron que Joseph Goebbeis se
fijara en el, y en 1928 lo enviase a Viena con la mision de
organizar las juventudes del partido en la capital austriaca.
Wessel era un activista extremadamente violento. A su regreso a
Alemania organizo el ataque contra un local del Partido Comunista,
que se saldo con varios heridos. Esto provoco que Heinz Neumann,
editor del diario comunista Bandera Rofa, llamase a los miembros del
partido a «golpear a los fascistas dondequiera que se encuentren».
El 14 de enero de 1930, Wessel mantuvo una agria disputa con su
casera, que, a la sazon, era viuda de un antiguo miembro del Partido
Comunista. Las versiones de la pelea son muy diversas. Parece ser
que la casera afirmaba que Wessel se negaba a pagar la renta (o
que se la pretendio subir y aquel se nego a pagar la diferencia). La
situacion paso a mayores y la viuda afirmo que Wessel la amenazo con
golpearla. La discusion derivo hacia la novia de Wessel, que vivia
con el, y que o bien era prostituta o bien lo habia sido, y el
activista nazi estaba ayudandola en su rehabilitacion. En lugar de
acercarse a la policia, la rentera fue a pedir ayuda a una taberna
local frecuentada por comunistas. Es
tos vieron la oportunidad de vengarse de Wessel por el ataque
anterior.
Dos hombres, Ali Höhler y Erwin Rückert, un miembro activo
del partido, fueron al departamento de Wessel. Al abrirles este la
puerta, Höhler le disparo en la cabeza. Horst Wessel fallecio
varias semanas mas tarde a causa de las heridas. El altercado fue
explotado de modo propagandistico tanto por los nazis como por los
comunistas, que presentaron a Wessel como un proxeneta y un
degenerado. Mientras tanto, los nazis organizaron un funeral
publico para el nuevo martir de la causa al que acudieron treinta
mil personas. Durante su desarrollo se cantaron unos versos que el
propio Wessel habia escrito meses atras, los mismos que unos años
despues se entonarian en la catedral de Berlin.
CON PROFUNDA ANSIEDAD
Tras la firma del concordato, y con el dinero de los contribuyen
tes alemanes fluyendo ya hacia las arcas de la Santa Sede, el Vati
cano se mostro durante una larga temporada misteriosamente si
lencioso respecto a las actividades de los nazis. Ni siquiera la
Noche de los Cuchillos Largos del 30 de junio de 1934 fue sufi
ciente para romper este mutismo, a pesar de que en aquel san
griento ajuste de cuentas nazi no solo cayeron miembros del propio
partido, sino prominentes personajes de la derecha catolica
vinculados al Zentrum.
El 2 de agosto de 1934 fallecio el presidente aleman, el mariscal
Hindenburg. Tan solo una hora despues se anuncio que se unificaban
los puestos de presidente y canciller en la persona de Adolf Hitler.
Se convoco un plebiscito para ratificar la medida y, gracias a la
poderosa maquinaria de propaganda nazi en manos de Goebbeis, el dia
19 de ese mismo mes el pueblo aleman voto afirmativamente por
abrumadora mayoria, convirtiendose Adolf Hitler en amo absoluto de
Alemania.
A partir de ese momento
comenzo un sistematico acoso a los catolicos alemanes. De hecho,
se puede decir que los unicos terminos del concordato que respeto
Hitler fueron los economicos. La situacion alcanzo tal extremo que
en enero de 1937 una delegacion compuesta por tres cardenales y tres
obispos alemanes llego al Vaticano para implorar el amparo del
papa ante los desmanes de Hitler.
Los delegados se encontraron con la desagradable sorpresa de un Pio
XI gravemente enfermo que los recibio en su dormitorio ante la
imposibilidad de levantarse de la cama. El papa no desconocia la
situacion que venian a expresarle los prelados alemanes. En los
ultimos años habia tenido que firmar mas de treinta notas de
protesta dirigidas al gobierno aleman.17
Tras aquella visita, Pio XI decidio que su paciencia ya se habia
agotado y, pese a su precario estado de salud, decidio publicar una
enciclica —Mit brennender Sorge (Con profunda ansiedad)— que fue
leida en todos los pulpitos de Alemania el 14 de marzo de 1937. La
carta, en cuya elaboracion intervinieron tanto Pacelli como el
cardenal Faulhaber, tuvo que ser introducida a escondidas en
Alemania. En ella, entre otras cosas, se denunciaba que el culto a
Dios estuviera siendo sustituido por un culto a la raza. La tesis
principal del texto era contraponer el liderazgo papal cuando se
trata de hacer frente a un regimen hostil que pretendia subordinar
la Iglesia al Estado. La primacia del papa se desarrollaba mediante
cuatro argumentos:18
1. La primacia es asignada al papa por las Sagradas Escrituras.
2. La primacia del papa es la principal garantia contra la division y la ruina.
3. Solo la primacia del papa cualifica a la Iglesia para su mision
de evangelizacion universal. 4. La primacia del papa asegura que la Iglesia mantiene su caracter sobrenatural.
17. McBrien, Richard P., op. cit.
18. Alien, John L., All the Pope's Men: The Inside Story of How the
Vatican Really Thinks, Doubleday, Nueva York, 2004.
LA ENCÍCLICA PERDIDA
Sin embargo, los catolicos alemanes necesitaban algo mas tangible
que la primacia del papa para vivir entre los nazis. Los defensores del Vaticano suelen presentar esta enciclica como la prueba de
cargo de la condena de la Santa Sede a las actividades de Hitier.
Es posible que asi sea, pero lo que no se puede discutir es que era
una condena muy tibia, en la que en ningun momento se hablaba de
manera explicita del antisemitismo, ni se mencionaba por su nombre a
Hitler o al nacionalsocialismo.
No obstante, la enciclica llego en un momento en que los nazis
tenian la guardia baja y Hitler, enfurecido ante lo que considero
una traicion, recrudecio la represion contra los catolicos alemanes.
Pacelli, en su puesto de secretario de Estado, intento en vano
templar la situacion. Pio XI miraba cada vez con mayor desagrado a
los dictadores de Alemania e Italia, y su aversion se acrecento en
la medida en que los fascistas italianos fueron adoptando cada vez
mas las doctrinas nazis, en especial en lo referente a asuntos
raciales.
En el verano de 1938, muy irritado por la confiscacion de diversas
propiedades religiosas por los nazis y por su abierto acoso a los
sacerdotes catolicos, el papa decidio preparar una nueva en
ciclica, Humani generis unitas (La unidad del genero humano), en la
que denuncio de forma mucho mas decidida las tacticas terroristas
de los seguidores de Hitler. Esta enciclica habria sido elaborada
por un grupo de eruditos jesuitas en Roma dirigidos por John LaFarge
y completada el 10 de febrero de 1939.
El 15 de junio de 1938, LaFarge, de paso por Roma, fue llamado de
improviso por Pio XI. El papa le comunico que tenia en mente
preparar una enciclica contra el racismo nazi. LaFarge no lo sabia,
pero Pio XI habia leido con suma atencion su Interracial Justice, un
libro donde el joven jesuita habia explicado de manera didactica e
inapelable que la division del genero humano en razas no tenia ni
fundamento cientifico, ni base biologica alguna, no era mas que un
mito que servia para mantener los privilegios de las clases sociales
mas favorecidas. La enciclica preparada por LaFarge era un
documento en el que el Vaticano plantaba cara al nazismo... El unico
problema es que esa enciclica jamas vio la luz.
La historia de la enciclica perdida surgio por primera vez en
1972,19 y desde entonces ha sido motivo de polemica. Al parecer,
existe una copia que fue encontrada en 1997 entre los documentos
personales del cardenal Eugene Tisserant. Intimo colaborador de Pio
XI, Tisserant ordeno que, tras su muerte, esta enciclica, junto con
otros papeles igualmente comprometedores para la Iglesia, fueran
custodiados en una caja de seguridad de un banco suizo.20 La
trascendencia de este documento es enorme.
De haberse publicado,
es posible que incluso hubiera podido cambiar la historia del mundo
tal como la conocemos actualmente. No solo habria variado
drasticamente la forma en que los catolicos alemanes, y del resto
del mundo, miraban el Tercer Reich, sino que posiblemente habria
servido de advertencia a Hitler, haciendole mas cauto, sobre todo
en la aplicacion de su politica racial, que, no lo olvidemos, tuvo
como resultado la muerte de seis millones de personas, asesinadas
en las mas horribles circunstancias imaginables.
19. Castelli, Jim, «The Lost Encyclical», National Catholic
Reporter, 15 de diciembre de 1972.
20. Passelecq, Georges y Suchecky, Bernard, The Hidden Encyclical
ofPius XI, Harvest. Nueva York, 1998.
UN TEXTO VALIENTE
Al contrario de lo que sucedia con la enciclica anterior, este texto
no era ambiguo en lo concerniente a la condena de la persecucion
de los judios y, de haberse editado, los defensores de la politica
vaticana durante el periodo hitleriano tendrian un solido elemento
que mostrar a sus detractores. Algunos de los parrafos de la
enciclica son tan elocuentes como estos:
«... Aqui proclaman rigidos ideologos la unidad de la nacion como
valor supremo. Alli ensalza un dictador las almas a traves de ebrias
llamadas a la unidad de raza...» (p. 1).
«En esta hora, en la que tantas teorias contradictorias precipitan
al hombre hacia una sociedad caotica, la Iglesia se ve en la obliga
cion de hablar al mundo» (p. 2).
«La respuesta de la Iglesia al antisemitismo es clara e inequivo
ca» (p. 148).
A pesar de todo, el texto seguia, en parte, impregnado de la
tradicional inquina de la Iglesia catolica hacia el judaismo.
La seccion de la enciclica no publicada que trata del racismo es
irreprochable, pero las reflexiones que contiene sobre el judaismo
y el antisemitismo, pese a sus buenas intenciones, estan impregnadas
del antijudaismo tradicional entre los catolicos. Los judios,
explica el texto, fueron responsables de su destino. Dios los habia
elegido como via para la redencion de Cristo, pero lo rechazaron y
lo mataron. Y ahora, «cegados por sus sueños de ganancias terrenales
y exito material», se merecian la «ruina espiritual y terrenal»
que habia caido sobre sus espaldas.
En otro apartado, el texto concede credito a los «peligros espirituales» que conlleva «la frecuentacion de judios, en tanto
continue su descreimiento y su animosidad hacia el cristianismo».
Asi pues, la Iglesia catolica, segun el texto, estaba obligada
«a advertir y ayudar a los amenazados por los movimientos revolucionarios que esos desdichados y equivocados judios han impulsado para destruir el orden social».21
La fecha prevista para la publicacion del documento era el 12 de
febrero de 1939. El original esperaba en el despacho del papa para
que, en cuanto su delicada salud se lo permitiera, estampara su
firma en el, momento en el cual todo estaba ya preparado en la
imprenta vaticana para la produccion de miles de copias que serian
distribuidas por todo el mundo.22 Sin embargo, en el Vaticano
habia un amplio sector que miraba con aprension la publicacion de
esta enciclica, en especial debido a los imprevisibles efectos que
podria tener en las relaciones entre la Santa Sede y el gobierno
aleman, que a traves del Kirchensteuer habia pasado a convertirse en
uno de los principales financiadores del Vaticano.
EL PAPÁ DE CLARETTA
Desgraciadamente, el papa no vivio lo suficiente para avisar al
mundo de los peligros del fascismo, como era su deseo, y, tal vez,
evitar la guerra que se vislumbraba en el horizonte. Murio el 10 de
febrero, tan solo dos dias antes de la fecha prevista para la
publicacion de la enciclica. No tuvo tiempo para pronunciar su
violento discurso contra el fascismo y el antisemitismo; su enci
clica tuvo que esperar cincuenta y seis años para ver la luz.23
21. Cornweil, John, op. cit.
22. Manhattan, Avro, Murder in the Vatican: American, Russian and
Papal Plots, Ozark Books, Springfield, 1985.
23. Meyer, Jean, «Del antijudaismo al genocidio», Istor, revista de
historia, num. 5, verano de 2001.
La muerte de Pio XI estuvo rodeada de una serie de circunstancias,
como poco, peculiares. Al parecer, Mussolini realizo intensas gestiones para que el doctor Francesco Petacci, padre de
Clara Petacci, la amante del Duce, fuera nombrado medico del papa.
Algunas fuentes apuntan a que la insistencia en este nombramiento
vino a raiz de una filtracion a traves de la cual Mussolini se
entero de la existencia del proyecto de la enciclica. Sea como
fuere, lo cierto es que existen opiniones de que el doctor Petacci
actuo de forma sumamente irresponsable, desoyendo los consejos de
otros medicos que acudian a visitar al pontifice y negandose a
aplicar los tratamientos por ellos recomendados.
De hecho, parecio
sentirse bastante molesto con la plantilla medica que estaba al
cuidado del papa: un total de cuatro medicos y dos enfermeras, lo
que se tradujo en una visible mejoria que, sin embargo, remitio los
dias 8 y 9 de febrero. A las 5.30 de la madrugada del dia 10, el
papa fue declarado oficialmente muerto. Al parecer, nadie estaba
junto a el en el momento de expirar y la ultima persona que le vio
con vida fue, precisamente, el doctor Petacci.
Nada mas producirse la muerte del papa, el doctor Petacci y el
cardenal Pacelli tomaron una determinacion insolita: ordenaron el
inmediato embalsamamiento del cadaver, una practica que habia sido
abolida —como ya se vio— incluso en aquellos casos en los que las
circunstancias lo hubieran aconsejado, por ejemplo, la elevada
temperatura ambiente. Tambien hubo un inexplicable retraso al
hacer publico el fallecimiento del Santo Padre. Una hora despues
de la muerte aun se rezaba en la Santa Sede por su recuperacion.
Entre los papeles del cardenal Tisserant, se encuentran sus
diarios, en los que se relatan con todo lujo de detalles los
acontecimientos de aquella madrugada, asi como la creencia de que el
papa habia sido asesinado por medio de una inyeccion letal.24
24. Herfling, Ludwig, Historia de la Iglesia, Herder, Barcelona,
1981.
El 2 de marzo de 1939, tras un conclave sorprendentemente rapido de
apenas dos dias de duracion, el cardenal Pacelli fue elegido papa,
tomando el nombre de Pio XII. La eleccion de Pacelli habia
coincidido con su 73 cumpleaños. La coronacion de Pio XII tuvo lugar
el 12 de marzo de 1939. De la enciclica que aguardaba la firma de su
antecesor nunca mas se supo.
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EL BANCO DE DIOS EL INSTITUTO PARA LAS OBRAS DE RELIGION
Son muchos los que piensan que el Banco Vaticano es un mito. A fin
de cuentas, ¿para que necesita el Vaticano un banco? Pero cerca de
la puerta de Santa Ana, en pleno corazon de la Santa Sede, se
encuentra el centro del que actualmente es la institucion que mas
especulaciones despierta de cuantas dependen de la Iglesia catoli
ca. Se denomina oficialmente Instituto para las Obras de Religion,
aunque la religion es lo menos importante cuando hablamos de este
organismo.
Cuando pensamos en el Vaticano, la mayor parte de nosotros
imaginamos, erroneamente, que el edificio custodiado con mayor celo
es el que alberga sus archivos secretos. En las bovedas del Archivo
Secreto descansan algunos de los documentos historicos esenciales
para entender la verdadera historia del mundo occidental. Los
archivos secretos del Vaticano fueron segregados de la Biblioteca
Vaticana en el siglo xvn por orden expresa del papa Pio IV.
Desde
entonces, y hasta finales del siglo XIX, nadie fuera del personal de
mas alto rango de la Santa Sede pudo volver a
poner su vista sobre estos documentos, lo que hizo avivar siglos de
rumores sobre su naturaleza. A dia de hoy, los archivos secretos
todavia permanecen separados del resto de los fondos documentales
de la Santa Sede. Los expertos con debida acreditacion pueden
consultar en la actualidad ciertos documentos del archivo, todos
ellos anteriores a 1922, final del pontificado de Benedicto XV.
Sin embargo, algo que apenas se sabe es que existen otros archivos
secretos en el Vaticano, un recinto en el que se afirma que se
guardan aquellos documentos capaces de afectar gravemente a la
Iglesia, sobre todo lo referente a asuntos doctrinales. Se trata del
conocido Penitenciario Apostolico, que contiene, al menos
oficialmente, documentos papales y textos de leyes canonicas asi
como otros materiales completamente desconocidos fuera de la Santa
Sede, ya que el acceso a este lugar esta prohibido. No obstante,
salvo esta y alguna que otra excepcion, los archivos secretos son
la coleccion principal.
Los archivos secretos del Vaticano tienen unas proporciones
ciclopeas, proporcionadas por dos mil años de acumulacion de
informacion confidencial. Se calcula que en su interior se alinean
cerca de cincuenta kilometros de estanterias repletas de material
sobre el que hace siglos no se posa mirada humana alguna. Tan solo
el conocido como catalogo selecto —la elaboracion y publicacion de
indices del archivo esta prohibida— consta de mas de 35.000
volumenes.
Los archivos secretos del Vaticano albergan, ademas, los
servicios de conservacion y restauracion de documentos mas
avanzados del mundo. Tanto celo no ha impedido que la totalidad de
los archivos anteriores al siglo Vffl, repletos de material tan
interesante para el estudioso como toda suerte de textos hereticos,
versiones alternativas de las Sagradas Escrituras, etc., se haya
perdido para siempre por razones que, segun la propia version
oficial del Vaticano, «no son realmente conocidas».
Sin embargo, y pese a ser este archivo uno de los principales
nucleos del secreto vaticano, no es ni el lugar custodiado con mas
ahinco, ni el que posiblemente albergue los mayores y mas
comprometedores hechos recientes de la Santa Sede.
En el corazon del Vaticano existe una antigua torre fortificada
construida en tiempos de Nicolas V como parte de un proyecto que
incluia una serie de edificaciones de caracter defensivo. Se
encuentra pegada al palacio Apostolico y enfrente de la imprenta del
Vaticano. En la actualidad, esta torre, perpetuamente custodiada
por la Guardia Suiza, es la sede del Istituto per le Opere di
Religione (Instituto para las Obras de Religion [IOR]). Siempre se
ha creido que en su interior se custodia todo lo referente, pasado
y presente, a las finanzas vaticanas. Pero la realidad es mucho
mas sorprendente aun.
LA CASA DE LOS SECRETOS
Aun siendo muchos los secretos que custodian los gruesos muros de la
torre y quienes en ella trabajan, si algun intrepido investigador
aprendiz de agente secreto consiguiera acceder a los archivos del
IOR se llevaria una notable decepcion. La documentacion del
instituto con mas de diez años de antigüedad es sistematicamente
destruida, al menos eso es lo que en su dia dijo el abogado del
Banco Vaticano, Franzo Grande Stevens, para justificar que no
hubiese ningun registro de la Segunda Guerra Mundial. No se
conservan facturas, memorandos o informes mas alla de 1995.
Se trata
de una organizacion muy peculiar, ya que por un lado es una
institucion financiera oficial de un Estado soberano, pero por otro
funciona como una institucion de credito ordinaria con multitud de
importantes clientes que, ante todo, incluso mas alla de la
rentabilidad, valoran la discrecion de un banco cuyo balance y
estado real de cuentas tan solo es conocido por el papa y
tres de sus cardenales. Ser una institucion oficial de un Estado
soberano le otorga al IOR un plus de impunidad a la hora de hacer
frente a algun tipo de repercusion legal por sus actividades.
Incriminar al instituto en un proceso judicial del tipo que sea
traspasaria las fronteras de lo meramente juridico para constituir
un incidente diplomatico de primer orden.
El IOR puede transferir fondos a cualquier parte del mundo sin
limite de cantidad o distancia, garantizando la total opacidad de
las transacciones ante cualquier mirada curiosa. Su funcionamiento
es autonomo y no tiene lazos ni esta subordinado a ninguna otra
institucion de la Santa Sede.1 Ningun organo, ni dentro ni fuera
del Vaticano, ha sometido nunca al IOR a una auditoria.
La Ciudad del Vaticano alberga tres instituciones financieras:
el Patrimonio Apostolico de la Santa Sede, que hace las veces de
banco central vaticano, el Ministerio de Economia y el IOR. Re
sulta curioso que un Estado de tan solo ochocientos habitantes
necesite de tres instituciones financieras de gran calado. El IOR no
responde ni ante el Patrimonio Apostolico ni ante el Ministerio de
Economia. Los informes del organismo son materia reservada y solo
pueden ser revisados mediante una autorizacion especial del papa.2
1. Reese, Thomas J., Inside the Vatican, Harvard University Press,
Cambridge, 1996.
2. Levy, Jonathan, «The Vatican Bank», articulo en el libro
Everything You Know is Wrong: The Disinformation Cuide to Secrets
and Lies, varios autores, Disinformation Books, Nueva York, 2002.
El hermetismo del IOR llega a tal extremo que en 1996 el cardenal
Edmund Casimir Szoka, presidente de la Comision Pontificia para el
Estado Ciudad del Vaticano, una de las mayores autoridades del
gobierno de la Santa Sede, tuvo que reconocer que carecia de
autoridad y conocimientos en todo lo referente al instituto. Para muchos inversores de alto nivel la propuesta que se les
hace desde los suntuosos salones del Vaticano no puede ser mas
tentadora: la posibilidad de invertir cantidades astronomicas de
dinero a intereses que pueden alcanzar el 18 por 100, sin riesgo y
de forma totalmente confidencial.
A lo largo de su historia, el IOR se ha convertido en una in
agotable fuente de escandalos para la prensa europea. Por igual,
reporteros sensacionalistas y los mas serios y abnegados periodistas de investigacion han empleado miles de horas de trabajo, y
escrito centenares de articulos y libros, intentando desentrañar la
verdadera naturaleza de las actividades de esta misteriosa institucion. Se ha hablado de relaciones con la mafia, con el trafico
internacional de armas, de evasion de impuestos, de escandalos
financieros y de fondos y bienes ilimitados procedentes del ocaso
del Tercer Reich.
Muchas de estas acusaciones no han sido mas que
intentos, mas o menos oportunistas, de crear morbo a costa del
secreto que envuelve al instituto; otras, en cambio, parecen mas
justificadas e incluso han dado lugar a acciones legales, como las
emprendidas en su momento por los supervivientes del Holocausto,
reclamando bienes y obras de arte que podrian proceder de
incautaciones hechas ilegalmente contra judios durante el periodo
nazi, como el caso Alperin contra el Banco Vaticano.
LA HUCHA DEL PAPA
Uno de los mas peculiares artificios de las finanzas vaticanas
consiste en que cada cierto tiempo la Santa Sede hace publicos unos
informes financieros en los que detalla los balances economicos de
todas y cada una de las instituciones del Vaticano, a excepcion
del Instituto para las Obras de Religion, que ni siquiera es
mencionado. Esta circunstancia hace posible que aunque el informe financiero del Vaticano declare deficit (tal es el caso actual
sin ir mas lejos), el IOR cuente con unos activos que se cuantifican en miles de millones de dolares.3
La misma titularidad del IOR
es un asunto no exento de misterio, al menos si atendemos a lo que
al respecto dice el propio Vaticano. Una de las mayores autoridades
en este asunto era el sacerdote Thomas J. Reese, autor de varios
libros muy documentados sobre la Santa Sede. En uno de ellos, Dentro
del Vaticano,4 hace una curiosa afirmacion sobre a quien pertenece
realmente el instituto: «El IOR es el banco del Papa; en cierto
sentido, se puede decir que el es el unico y exclusivo accionista. A
el le pertenece y el lo controla».
Esta afirmacion es doblemente curiosa si tenemos en cuenta que llamo
la atencion de los tribunales federales estadounidenses, que en la
epoca en que se publico el libro buscaban pruebas que pudieran
señalar hacia la titularidad privada del IOR. La declaracion del
padre Reese, que los abogados de la Santa Sede presentaron ante el
tribunal, es, como poco, llamativa. El sacerdote negaba tener
conocimiento alguno de las finanzas vaticanas, echaba por tierra sus
propias investigaciones y, centrandose en la expresion «en cierto
sentido», afirmaba que sus palabras habian sido malinterpretadas:
«Desconozco en calidad de que actua el Papa en lo referente al
Instituto».
Los documentos del Vaticano que hacen referencia o afectan al
funcionamiento de las finanzas de la Santa Sede estan todos ellos
salpicados de afirmaciones como «siempre manteniendo intacto el
especial caracter del IOR», «sin incluir al IOR» o «con pleno
respeto al estatuto juridico del IOR»,5 que subrayan la peculiaridad y autonomia del instituto. Cuando en la epoca de Pablo
VI el cardenal Egidio Vagnozzi, amigo personal del papa, fue
puesto al frente de la prefectura de asuntos economicos de la Santa
Sede, llego a decir, algo molesto por el continuo secreto que
envolvia las actividades del IOR, que «seria necesaria una
combinacion del KGB, la CÍA y la Interpol solo para tener un atisbo
de donde estan los dineros».6
3. Williams, Paul L., op. cit.
4. Reese, Thomas J., op. cit.
5. Martin, Malachi, op. cit.
6. Yailop, David, op. cit.
El particular sistema de gobierno de la institucion no favorece en
absoluto su transparencia. El IOR tiene tres juntas directivas
independientes: una compuesta por cardenales, otra por banqueros
internacionales y funcionarios de la institucion y una direccion
gerente que se ocupa de los asuntos del dia a dia.
El origen del IOR hay que buscarlo en el momento de la coronacion
del cardenal Pacelli como Pio XII. Aquella ceremonia tuvo muchas
diferencias respecto a las de sus recientes predecesores. Para
empezar, se celebro en la imponente basilica de San Pedro, en
lugar de en la mucho mas recogida Capilla Sixtina. El nuevo
pontifice insistio en que la ceremonia fuera retransmitida al mundo
entero a traves de Radio Vaticana.
Ademas, fue el primer pontifice
en ser coronado con la tiara, esto es, la triple corona que
representa el triple poder del papa: padre de los reyes, rector del
mundo y vicario de Cristo. Hay otra interpretacion simbolica que
dice que las tres coronas simbolizan a la Iglesia militante, la
Iglesia sufriente y la Iglesia triunfante en los ultimos cien años.
Todo ello eran claros indicios de que el esplendor, la majestad y la
gloria del Vaticano habian regresado.
LA DANZA DEL SOL
La ceremonia, en la que no se reparo en gastos, fue el prologo
perfecto del que sin duda se puede definir como uno de los pontificados mas solidos de la historia; Pio XII fue un papa fuerte que
llevo a la Santa Sede y a la Iglesia en la direccion que creyo mas
conveniente. Era un hombre de gran carisma personal que condujo el
Vaticano con el rigor y la autoridad de los «papas reyes» de
antaño. Los burocratas de la Santa Sede tenian que arrodillarse si
recibian una llamada telefonica del pontifice, el personal de
servicio debia cumplir sus tareas en el mas estricto silencio y los
jardineros se escondian tras los arbustos si el Santo Padre salia a
dar un paseo por los jardines.7
7. Cornweil, John, op. cit.
(Otro de los trabajos extra que
tenian los jardineros vaticanos del periodo de Pio XII era el de
exterminar, en la medida de lo posible, todos los insectos, de forma
que el papa no se encontrara con ninguno, ya que los detestaba
profundamente, sobre todo las moscas.)
Aparte de esta pequeña
rareza, tambien habria que destacar su caracter marcadamente
hipocondriaco, que trajo de cabeza a cuantos doctores le trataron.
En el terreno politico, una de las primeras acciones que Pio XII
llevo a la practica fue la de intentar evitar el estallido de la
Segunda Guerra Mundial y predicar una paz basada en el derecho.
Propuso un programa de paz de cinco puntos, entre los que destacaban
un desarme general, el reconocimiento de los derechos de las
minorias y un derecho de independencia de las naciones. Sus
esfuerzos no lograron el fruto esperado.
Otra muestra de su fortaleza de caracter la podemos encontrar en
el hecho de haber sido el unico pontifice del siglo xx en ejercer el
Magisterio Extraordinario o, lo que es lo mismo, la infalibilidad
papal, cuando en 1950 declaro oficialmente el dogma de la Asuncion
de la Virgen a traves de su enciclica Munificentissimus Deus. Ello
fue una muestra mas de su especial devocion por la Virgen, expresada
ademas en su iniciativa de declarar
1954 como año mariano y en su empeño personal por promover el culto
a la Virgen de Fatima.8
8. McBrien, Richard P., op. cit.
Esta afinidad con Fatima se debia, tal vez, a que, presuntamente,
el mismo presencio uno de los hechos milagrosos asociados a esta
aparicion mariana: la danza del sol. El 13 de octubre de 1917, el
astro rey parecio comenzar a desplazarse por el cielo y descender
hacia las treinta mil personas que llenaban el valle de las
apariciones de Fatima, secando sus ropas, mojadas por la pertinaz
lluvia que habia caido.
El sol descendio girando en zigzag, segun
relatan quienes alli estaban. Pio XII aseguraba que el habia
presenciado un fenomeno semejante en los jardines del Vaticano, y
que incluso habia recibido en ese instante mensajes del cielo.9 El
presunto milagro ocurrio los dias 30 y 31 de octubre y 1 de
noviembre de 1950, aunque, por desgracia, el papa fue el unico que
presencio el sorprendente fenomeno.
9. Manhattan, Avro, Catholic Imperialism ana Worid Freedom, Watts &
Company, Londres, 1952.
FUERA LOS MILANESES
El sesgo proaleman del nuevo papa, al que sus años de nuncio en
Alemania habian influido notablemente, pronto se hizo patente a
traves de un estrechamiento de los lazos con el regimen de Hitler.
Estas relaciones se mantuvieron en un cauce de concordia gracias a
la notable influencia que tuvo sobre Hitler la confirmacion del papa
de que el arzobispo Cesare Orsenigo continuaria como nuncio de Su
Santidad en Berlin. Orsenigo, que llevaba años desempeñando ese
puesto y que tenia reputacion de habil diplomatico, habia
aprendido a moverse perfectamente en las procelosas aguas de las
estructuras de poder nazis.
Otros analistas, mucho
mas duros, han acusado al nuncio de ser un simpatizante de los nazis
y de contar entre sus amistades con un buen numero de jerarcas
hitlerianos.10 En cualquier caso, todo esto forma parte de la agria
polemica que lleva años abierta respecto al papel que la Santa Sede
desempeño durante la Segunda Guerra Mundial. Como suele suceder, es
muy posible que ninguna de las posturas enfrentadas este en plena
posesion de la verdad.
El comienzo del pontificado de Pio XII tambien supuso una revision
de la politica interna del Vaticano. En aquel momento, la figura de
Bernardino Nogara empezaba a verse empañada por la accion de lenguas
envidiosas que difundian rumores de todo tipo: desde que el
financiero estaba dilapidando los bienes de la Iglesia hasta que
pertenecia a una diabolica logia masonica, pasando por la
malversacion de fondos. Logicamente, aquellos rumores terminaron
por llegar a oidos del papa, que, muy alarmado, designo a un grupo
de colaboradores para que investigaran discretamente al financiero
vaticano, tanto en su vida personal como profesional. Habia otro
motivo importante para recelar de Nogara: su profunda y mal
disimulada antipatia hacia los alemanes, que se traducia en que
tan solo una cantidad ridicula del dinero que administraba fuera
invertida en aquel pais.
Sin embargo, los resultados de la investigacion sirvieron para
demostrar que las lenguas envenenadas que rodeaban a Nogara no
tenian mas fundamento que el rencor y la envidia. Ademas, el nuevo
papa era romano, y muchos romanos de la Santa Sede vieron en esta
circunstancia la oportunidad de acabar de una vez por todas con la
influencia del clan de milaneses protegidos por Pio XI, del que
Bernardino Nogara era una de las cabezas visibles.12
10. Wills, Garry, Papal Sin: Structures ofDeceit, Doubleday, Nueva
York, 2000.
11. Chernow, Ron, op. cit.
12. Pollard, John F., Money ana the Rise of the Modern Papacy:
Financing the Vatican, 1850-1950, Cambridge University Press,
Cambridge, 2005.
Se rumoreaba que monseñor Tardini, romano y numero dos de la
poderosa secretaria de Estado, podia haber desempeñado algun papel
en esta campaña antimilanesa que se desarrollo al grito de «fuori i
milanesi dal Vaticano» (fuera los milaneses del Vaticano).
Bernardino Nogara llevaba una vida en la que no habia espacio mas
que para el trabajo. Su unico pasatiempo era acudir, de vez en
cuando, al cine a ver peliculas estadounidenses. No tenia novia, ni
amante, ni recurria a los servicios de prostitutas, ni siquiera
veia pornografia. Era mas celibe que algunos sacerdotes de Roma.
Tenia un sueldo bastante modesto para el trabajo que realizaba y
buena parte de aquel exiguo salario lo dedicaba a obras de caridad.
Solo se relacionaba con devotos catolicos, y sus amigos extranjeros
eran la flor y nata de la banca internacional, como los Rothschild
de Paris y Londres, o algunos altos directivos del Credit Suisse,
el Hambros Bank de Londres, el Banco J. P. Morgan, el Bankers Trust
Company de Nueva York y el Banque de Paris et des Pay Bas (Paribas).
Lo mas escandaloso de su vida era que no se perdia, bajo ningun
concepto, una pelicula de Rita Hayworth.
EL INSTITUTO PARA LAS AGENCIAS RELIGIOSAS
En cuanto a la gestion del financiero, el papa podia estar igual
mente satisfecho. Durante el periodo que habia durado su gestion
administrativa, Nogara habia casi centuplicado el patrimonio de la
donacion original de Mussolini de mil setecientos cincuenta millones
de liras. No habia rastro de malversacion alguna y la Iglesia era
rica como nunca antes lo habia sido.
El pontifice reconocio que habia hecho mal desconfiando del leal
financiero y le confirmo en su puesto. No obstante, tal vez debido a
este resquemor inicial o a una simple incompatibilidad de
caracteres, la relacion no fue, ni mucho menos, tan fluida
como lo fue con Pio XI. En este sentido, resulta revelador que los
diarios de Nogara solo hagan referencia a sus encuentros con Pio XI
y no a los mantenidos con Pio XII, que fueron igual de numerosos.
En cualquier caso, la relacion profesional si que fue igual de
fructifera y, a pesar de incluir un periodo de gran convulsion como
fue la Segunda Guerra Mundial y los primeros compases de la guerra
fria, supuso la consolidacion definitiva de la riqueza vaticana.
Ambos hombres se respetaban mutuamente y la frialdad de su trato
tal vez se debiera a que eran demasiado similares para congeniar
completamente: eran dos hombres que habian consagrado toda su vida,
sin reparar en sacrificios, a la misma causa, engrandecer a una
Iglesia a la que habian podido ver no hacia tanto tiempo en una
situacion de extrema debilidad.
Nogara convencio a Pio XII de la necesidad de que el Vaticano
contara con su propio banco, una institucion financiera que le
permitiera operar en los mercados financieros internacionales con
mayor autonomia. Ello les permitiria, entre otras cosas, atenuar
en gran medida la preocupante dependencia que sufria el Vaticano
respecto a Italia. El suministro electrico, el agua, la comida, el
telefono y el telegrafo dependian del gobierno italiano. Incluso
Radio Vaticana estaba sometida a la censura del gobierno fascista.
Sin embargo, habia una dependencia mas preocupante si cabe. Tener
que guardar la totalidad de sus activos financieros en bancos
extranjeros, fundamentalmente italianos, colocaba al Estado Vaticano
en una situacion sumamente anomala.
El nuevo banco extenderia hasta el infinito las posibilidades de
lucro de las finanzas vaticanas, ya que podria contar con una selec
ta y exclusiva clientela a la que se le ofrecerian servicios
dificilmente disponibles en otras entidades. No hacia falta echarle
demasiada imaginacion para comprender el agrado con que los
empresarios italianos verian la posibilidad de sustraer, de una
manera facil y segura (a fin de cuentas seria el banco de la Santa
Sede), importantes cantidades de dinero del escrutinio de la
hacienda publica.
El 27 de junio de 1942, Pio XII y Bernardino Nogara firmaron el
documento con el que nacio el que fue denominado Instituto para
las Agencias Religiosas, posteriormente Instituto para las Obras de
Religion. Monseñor Alberto di Jorio, que hasta ese momento habia
sido la mano derecha de Nogara, fue nombrado presidente de la nueva
institucion. El cargo es menos relevante de lo que parece, ya que
Nogara se reservo para si mismo un nebuloso titulo de «delegado»
que le permitia mantenerse oficialmente al margen de las
operaciones del recien creado instituto, al tiempo que conservaba la
capacidad de supervisar sin limites ni restricciones todas y cada
una de sus operaciones.
No obstante, el poder supremo de la
institucion recaia sobre el papa, que, aunque ya no era el rey de
antaño, capaz de reclutar enormes ejercitos y convocar cruzadas
para aplastar a sus enemigos, acababa de adquirir el arma perfecta
para combatir en otros campos de batalla, que iban a ser no menos
importantes que aquellos en los que peleaban desde hacia tres años
los soldados de la Segunda Guerra Mundial. No, el papa ya no tenia
ejercitos, pero en la batalla economica habia convertido la Santa
Sede, de nuevo gracias a Bernardino Nogara, en una potencia digna de
ser tenida en
cuenta.
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