|
|
Los pecados de los católicos romanos, tanto de los que viven como
de los que están en el purgatorio, supuestamente son perdonados
por medio de las indulgencias:
"Mediante las indulgencias, los fieles pueden alcanzar para sí
mismos y también para las almas del Purgatorio la remisión de
las penas tempo-rales, consecuencia de los pecados" (p. 427, #1498).
El Catecismo define la indulgencia de esta manera:
"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por
los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y
cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la
Iglesia, la cual, como adminis-tradora de la redención, distribuye
y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de
los santos" (p. 421, #1471).
Con esta enseñanza, el problema es aún mayor. El espacio en
este libro no nos permite presentar una explicación completa acerca
de las indulgencias. Pero basta decir que son un complicado sistema de buenas
obras. También debemos mencionar que cualquier regla en
relación con las indulgencias, es tradición de hombres.
En la Palabra de Dios no se encuentra ni siquiera una de ellas.
¿Hay categorías de pecado?
"Para entender esta doctrina (indulgencias) y esta práctica de la
Iglesia es preciso recordar que el pecado tiene una doble
consecuencia" (p. 421, #1472).
Pero la Biblia consistentemente revela que todos los pecados tienen la misma
consecuencia:
"Porque la paga del pecado es muerte". Romanos 6:23
"Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el
pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte".
Santiago 1:15
El resultado final del pecado siempre es la muerte, no importa cuán
insignificante nos parezca un pecado. Los católicos tratan de pagar
por los pecados mediante las indulgencias, pero Cristo ya pagó
por todo pecado:
"Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí:
Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras".
1 Corintios 15:3
Aunque Dios quiere que sus hijos hagan buenas obras, éstas no son
requisito para obtener la salvación, sino un resultado de
ella. Pablo enseña:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que andu-viésemos
en ellas".
Efesios 2:8-10
Una vez que la persona es salvada por gracia, se espera que realice buenas
obras. Pero éstas nunca son requisito para la salvación.
Tampoco son requisito para recibir perdón de los pecados
después de haber experimentado la salvación.
En el Nuevo Testamento abundan los ejemplos de Jesús perdonando
pecados, pero El nunca demandó buenas obras como requisito para
el perdón.
¿Pueden los vivos ayudar a los muertos?
El Catolicismo también sostiene que las indulgencias ayudan a
aquellos que ya murieron:
"Puesto que los fieles difuntos en vía de purificación
son también miembros de la misma comunión de los santos,
podemos ayudarles, entre otras formas, obteniendo para ellos indulgencias,
de manera que se vean libres de las penas tem-porales debidas por sus
pecados" (p. 423, #1479).
Este es otro ejemplo de las tradiciones hechas por hombres. Usted nunca
encontrará un pasaje de la Palabra de Dios que presente estas
enseñanzas. Como hemos mencionado antes, el momento de pedir
perdón por los pecados, es ahora, mientras tenemos vida.
Tres temas
En esta doctrina nuevamente resaltan tres temas que hemos visto una y
otra vez:
- Se menosprecia otro atributo divino de Jesús. La Biblia declara
que únicamente la obra de Cristo puede lograr el perdón de
los pecados. El catolicismo, sin embargo, declara que los pecados pueden
ser perdonados mediante las obras buenas de un católico común.
- Las indulgencias mantienen a la gente en sujeción a la Iglesia
Católica. En vez de ir a Dios en busca de perdón, los
católicos deben trabajar, esforzarse, y hacer buenas obras por
medio de la Iglesia Católica para alcanzar el perdón de
sus pecados.
Es importante notar que las "buenas obras" del catolicismo difieren de las
buenas obras de las que habla la Biblia. Las buenas obras bíblicas
son actos realizados por otras personas, mientras que las buenas obras del
catolicismo giran principalmente alrededor del cumplimiento de rituales
de la iglesia (misas, rezar rosarios, oraciones católicas,
encender velas, etc.). El deseo de Dios era que las buenas obras beneficiaran
a otros; no era conducir a la gente para que estuviese más sometida
a una iglesia.
- Las indulgencias son una forma de chantaje espiritual, porque obliga a
los miembros a perma-necer fieles a la iglesia, de manera que algún
día puedan ayudar a sus seres queridos a alcanzar el cielo.
Conclusión
¿Proviene de Dios este sistema de buenas obras? Leamos lo que dice Dios en su
Palabra acerca de este tema. Luego, decida por usted mismo:
"Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por su misericordia".
Tito 3:5

|