Ante la amenaza de "la muerte eterna del infierno" sobre su vida, es
necesario dar respuesta a varias preguntas importantes:
- Específicamente, ¿qué constituye pecado mortal?
- ¿Cuánto arrepentimiento se necesita para ser perdonado?
- ¿Cómo sé que una persona ha sido perdonada?
- ¿Por qué la Biblia no dice nada al respecto?
Lamentablemente el Catecismo no da respuesta a ninguna de estas preguntas.
¿Qué enseña la Biblia?
Cuando estudiamos la santa Palabra de Dios, ob-tenemos un cuadro totalmente
diferente:
"Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues
el pecado es infracción de la ley".
1 Juan 3:4
Puesto que todos hemos quebrantado algún mandamiento de Dios,
la Biblia declara que todos somos pecadores.
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".
Romanos 3:23
Debido al pecado, todos merecemos morir y sufrir el castigo del infierno:
"La paga del pecado es muerte...".
Romanos 6:23
La Palabra de Dios no hace distinción acerca de la gravedad de
ciertos pecados. Sencillamente declara que la paga del pecado es
muerte.
Pero Dios, por su gran amor y gracia, envió a su Hijo, Jesucristo,
a morir en la cruz para pagar el precio de todos los pecados una vez y para siempre:
"Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los
pecados, se ha sentado a la diestra de Dios".
Hebreos 10:12
La salvación verdadera sólo se obtiene por medio de Jesucristo,
porque únicamente El pudo derramar sangre inocente para pagar el
castigo por todos los pecados:
"En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados".
Colosenses 1:14
"Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada
para remisión de los pecados".
Mateo 26:28
Dios espera que sus hijos le confiesen sus pecados a El, pero una vez que
los pecados son confesados y perdonados, Dios hace una promesa
maravillosa:
"Nunca más me acordaré de sus pecados y
transgresiones".
Hebreos 10:17
Jesús nuevamente es despojado de su lugar
Por medio de esta enseñanza se le roba a Jesucristo la honra que le
pertenece. Debido al acto de amor del Señor en la cruz, sólo
El merece crédito por perdonar los pecados de la humanidad.
El catolicismo, sin embargo —al declarar que hombres pecadores
pueden ayudar a pagar diversos grados de pecado mediante sus
buenas obras—, rebaja al Señor y le roba el honor y
la gloria que únicamente El merece.
Conclusión
Una vez más, usted debe elegir. ¿Permanecerá sujeto al
catolicismo, creyendo que algunos pecados son peores que otros, y
que las buenas obras son necesarias para pagar por los diferentes grados
de pecado?
¿O, confiará usted en la Palabra de Dios, la cual declara que
Jesús murió para pagar el precio de todos los pecados,
una vez y para siempre:
"Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo
recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados,
conforme a las Escrituras".
1 Corintios 15:3
